Muchas personas dicen que no merecen que sean buenas con ellos. Pero yo merezco ser buena persona, si las personas no lo ven, el problema es de ellos, no mío.
Cada día tengo más claro que el mejor estado de ánimo no es la felicidad, sino la tranquilidad. Ser feliz es bonito, pero estar en paz y en tranquilidad es otro nivel.