Nada qué reprocharles, solo quiero darles las gracias porque se sintió bonito volver a creer en México y luchamos hasta el final.
Los quiero muchísimo.
No sé qué habrá pasado antes de ese viaje a Japón entre Karol y Feid, pero el simple hecho de decir todo eso en una entrevista para que le llueva hate a Salomón, nos deja claro que clase de persona es Carolina.