La Navidad no viene a salvarte.
Viene a ponerte frente a ti.
Frente a lo que perdiste.
A lo que no salió. A quien ya no está.
Y también a lo que sigues postergando.
No todo el mundo llega fuerte a estas fechas.
Algunos llegan cansados. Otros rotos. Otros fingiendo que están bien. Y está bien admitirlo.
Superarse no es sonreír por obligación.
Es sentarse contigo, mirarte sin mentirte y decidir que, aunque duela, no te vas a abandonar.
Si este año te quitó más de lo que te dio, no lo llames fracaso. Llámalo carácter en construcción.
Que esta Navidad no sea de luces. Que sea de claridad.
Que se prepare el nuevo año, porque ahora vas con todo.
Lo que se va, no te pertenece. Lo que duele, te está enseñando. Lo que confunde, te está despertando. No todo se entiende en el momento, pero todo tiene un propósito. Deja que la vida haga su parte. Lo que es para ti no necesita explicación. Solo llega y se queda.
Cuida tu cabello, no me importa si solo es una coleta bonita, ve a hacerte las uñas, arregla tus cejas y pestañas, sal a dar un paseo, no me importa si es solo eso, cómprate un atuendo nuevo, date un regalo cada mes y HAZ ALGO POR TI. Ten paciencia contigo misma y empieza a dedicarte más tiempo, ¡te lo mereces!
La tristeza es real y nunca tienes que reflejar lo que estás pasando
Trabajen mucho, hasta que sean independientes económicamente y puedan viajar mucho, no se enamoren, y si se enamoran que sea de alguien que trabaje mucho, sea independiente económicamente y pueda viajar mucho con ustedes.
Usar tu dinero para:
• Lucir mejor (cuidado personal)
• Sentirte mejor (buenos alimentos)
• Hacer más dinero (invertir)
Usa tu tiempo para:
• Lucir mejor (gimnasio)
• Sentirte mejor (meditación)
• Hacer más dinero (habilidades)
Gasta tiempo y dinero mejorar tu calidad de vida
Para muchas personas, la Navidad no es “la época más bonita del año”. Es la más difícil. La más dura. La más solitaria. Mientras todo el mundo decora casas, comparte cenas y finge felicidad en redes, hay quien cuenta los días para que todo pase y pueda volver a respirar.
Me gusta el olor, el sabor hmm más o menos. Lo puedo tomar pero ni a mi sistema digestivo ni a mi sistema nervioso le gusta. En conclusión: mejor no lo tomo 😜
Te aseguro que existe ese hombre emocionalmente sano y libre; inteligente, con pasado en orden, amoroso, cachondo, de buen humor y con una calma que seduce. Ese que no juega, no huye y no complica. Ese que está buscándote para hacer realidad tus fantasías eróticas y románticas.