Cuando los techos de las universidades se caen, así como cuando se mueren sus jardines, se queman sus bibliotecas, se clausuran sus laboratorios, y se silencian sus orfeones, lo que queda claro es el profundo desprecio del sistema político imperante al conocimiento y a la verdad.
Recordar es el deber de todos para que la historia no se repita. Honramos la memoria de los seis millones de judíos y las millones de víctimas inocentes que perdieron su vida durante la Shoá
Su memoria es nuestra lección.
#NuncaMás#Shoá
“Te exaltaré, Hashem, porque me has levantado
y no permitiste que mis enemigos se alegraran sobre mí.
Hashem, Dios mío, clamé a Ti y me sanaste.
Hashem, hiciste subir mi alma del abismo,
me diste vida para que no descendiera a la fosa.
Canten a Hashem, Sus fieles,
y den gracias a la memoria de Su santidad.”
Hay una fuerza que levanta incluso cuando uno siente que cayó profundo.
Hay una voz interna que, cuando clama con verdad, encuentra respuesta.
A veces no es visible para otros, pero adentro ocurre algo inmenso: salir del abismo, recuperar el aliento, volver a ponerse de pie. Eso también es luz. Eso también es milagro.
Y cuando el corazón reconoce que fue sostenido, que fue sanado, que fue elevado, no queda otra que agradecer. Cantar. Honrar.
Que esta mañana te encuentre consciente de la fuerza que te levantó.
Que recuerdes que no descendiste más porque hubo mano que sostuvo.
Que la gratitud sea más fuerte que cualquier sombra.
Hoy se empieza desde arriba.
Con luz.
Con vida.
Cuando nos tratamos con ternura y expresamos amor, nuestro cerebro calma el estrés, regula el corazón y fortalece el sistema inmune. Hoy, regálate amabilidad y recuerda a quienes son un pilar en tu vida… y no te olvides de incluirte a ti mismo en ese abrazo.
BORGES: —Yo creo que la cultura no se entiende sin la ética. Me parece que una persona culta tiene que ser ética. Por ejemplo, suele suponerse que los buenos son tontos, y que los malvados son inteligentes; y yo creo que no, yo creo que, de hecho, se da lo contrario. Las personas malas son, por lo general, ingenuas también: una persona obra mal porque no se imagina lo que su conducta puede producir en la conciencia de otros. De modo que yo creo que hay, mas bien, inocencia en la maldad e inteligencia en la bondad. Además, la bondad, para ser perfecta —creo que nadie llega a una bondad perfecta— tiene que ser inteligente. Por ejemplo, una persona buena, y no demasiado inteligente, puede decir cosas desagradables para los demás; porque no se da cuenta de que son desagradables. En cambio, una persona, para ser buena, tiene que ser inteligente, porque si no, su bondad será... y... imperfecta, por decir cosas incómodas para los demás y no darse cuenta.
FERRARI:—Esto usted lo ha dicho otras veces, y me parece muy importante.
BORGES:—Sí, es decir, que yo identifico más bien la maldad con la estupidez, y la bondad con la inteligencia. Y suele no hacerse eso; se supone, siempre, que las personas buenas son personas simples. No, una persona puede ser buena y ser compleja, y una persona puede ser malvada y ser sencillísima —es el caso de los criminales, supongo.
Hace hoy 156 años Dmitri Mendeléyev presentó ante la Sociedad Química Rusa su Tabla Periódica en la que ordenó los elementos químicos según su número atómico y sus propiedades químicas recurrentes, relacionadas con la configuración de sus electrones.
Voy a contarles un cuento...
Corría el año 1938 y Europa sufría tensiones políticas intensas. Adolfo Hitler tenía ya cuatro años al mando de Alemania y su discurso era cada vez más agresivo y con claras intenciones expansionistas. Tenía el ojo puesto en Checoslovaquia, especialmente en una región llamada los Sudetes, donde vivía una población alemana importante. Su argumento era que los alemanes que vivían allí estaban siendo maltratados y que, por tanto, Alemania tenía derecho a anexionarse esa zona.
El problema era que Checoslovaquia no quería ceder ni un pedacito de su territorio. En teoría, tenía aliados fuertes - como Francia y Reino Unido - que estaban dispuestos a impedirlo. Pero aquí viene lo increíble: en lugar de enfrentarse a Hitler, los líderes europeos—Neville Chamberlain, el primer ministro británico; Édouard Daladier, de Francia; Mussolini, de Italia, y el propio Hitler—se reunieron en Múnich a finales de septiembre de 1938 para “negociar”. Y puede parecer absurdo pero Checoslovaquia ni siquiera fue invitada a la reunión.
Allí se firmaron los famosos Acuerdos de Múnich que, básicamente, decían: “Está bien, Hitler, quédate con los Sudetes pero, por favor… no pidas más. Quédate quieto”. El primer ministro Chamberlain incluso volvió a Londres proclamando que había conseguido “la paz para nuestro tiempo”, convencido de que habían frenado a Hitler.
Pero Hitler no era de los que se conformaban con un pedazo. Apenas unos meses después, en marzo de 1939, Alemania ocupó el resto de Checoslovaquia sin pedir permiso a nadie. Al ver eso, Europa POR FIN se dio cuenta de que a Hitler no se le podía calmar con acuerdos. Pero ya era tarde.
El 1 de septiembre de 1939, Alemania invadió Polonia con toda su potencia militar, marcando el inicio de la Segunda Guerra Mundial.
Los Acuerdos de Múnich quedaron entonces como un símbolo de lo inútil que fue intentar calmar a Hitler cediéndole territorio. Son recordados como el “apaciguamiento cobarde”. En lugar de evitar la guerra, sólo le dieron a Hitler más tiempo y confianza para planear otra aún más grande.
El que no conoce la historia, está destinado a repetirla…
"Si el corazón de un hombre está lleno de discordia y malos sentimientos contra usted, no podrá usted atraerle a su manera de pensar ni con toda la lógica de la Creación". Dale Carnegie, en #comoganaramigoseinfluirsobrelaspersonas#LibrosRecomendados
#Venezuela fue un país de brazos abiertos para quienes quisieron llegar. Italianos, portugueses, españoles, argentinos y chilenos, entre otros, hicieron de nuestro país el suyo propio y nunca les hicimos sentir “extranjeros” en tierra ajena! A todos ofrecimos oportunidades! Que triste sentir que hoy, por un mal ejercicio de generalización, nos ven como criminales unos y como estorbos otros y no, como lo que somos: un pueblo obligado a migrar, cuyo único pecado es intentar una vida mejor para nosotros y para los nuestros! No llegamos a robar nada, llegamos para aportar lo mejor de cada uno! Esta noche de domingo perdimos todos, ganaron el odio y la xenofobia!!!
Ana Frank se convirtió en el símbolo del horror del Nazismo
Kfir y Ariel serán siempre el símbolo del terrorismo de Hamás
🧡Bebés, van a ser el símbolo de todos 🧡