Cuánta gente pasando la noche en la calle, en medio de la oscuridad, intentando digerir que se quedaron sin casa, que no tienen cómo encontrar a su familia.
Esto es otro nivel 💔
Un terremoto de 7,5 es extremadamente fuerte y destructivo, y si ocurre en un país sin hospitales, sin preparación, sin gobierno y sin prensa es una tragedia inmensa.
Cuando uno piensa que Venezuela no puede dolerte más, vuelves a pasar por algún evento traumático…
No te has terminado de curar y sanar una herida profunda cuando ya estás sintiendo otra caída que te vuelve a dejar vuelto mierda.
Es tristísimo y psicológicamente agotador.
En este momento, hemos ofrecido ayuda al Gobierno de Venezuela a través de nuestra Cancillería.
300 rescatistas y paramédicos, junto con 50 toneladas de equipo, medicamentos e insumos de primera necesidad, están listos para partir hacia Caracas 🇸🇻🇻🇪
Tampoco me digan que lo material se recupera. En Caracas cuesta una vida comprarse una casa, hay personas que perdieron su techo y con ello lo único que les quedaba. Que Dios esté con nosotros.
Ser venezolano es tan difícil que, a veces, el dolor no solo está en lo que vivimos, sino también en intentar explicárselo a quienes nunca lo han vivido
Es allí cuando la tristeza se hace más profunda, porque para nosotros parece ser una tragedia tras otra, una herida sobre otra. Y aunque muchos intentan comprender, hay dolores que solo entiende quien los ha sentido de cerca
Hoy, como tantas otras veces, Venezuela vuelve a doler más de lo normal