Devuélveme a la noche que me escribiste, aquella dónde me prometiste cosas que no cumpliste, aquella dónde me perdiste, aquella dónde tú y yo peleamos, aquella dónde ya jamás nos hablamos, para así recordar por qué ya no nos importamos.
Me parece muy triste que a veces dejemos de tener contacto con personas que en algún instante llegaron a significarlo todo. Sé que la vida da muchas vueltas y que la gente va y viene, pero me asusta que los seres humanos seamos capaces de dejar de sentir y olvidar tan rápido.