El 10 de agosto nos recordó lo frágil que puede ser todo.
Nos dejó miedo, pérdidas, heridas y ausencias que no se borran de un día para otro. Pero también nos mostró algo inmenso: cuando todo parecía caer, aparecieron manos.
Manos que buscaron entre los escombros.
Manos que cargaron.
Manos que curaron.
Manos que cocinaron, llevaron agua, levantaron refugios y acompañaron a quien tenía miedo.
Bomberos, rescatistas, personal médico, policías, voluntarios, vecinos, jóvenes, familias, camioneros y gente que llegó desde distintos lugares con una sola intención: ayudar.
Porque levantar una ciudad no es solamente reconstruir edificios. También es sostener a quien siente que ya no puede más, recuperar la confianza y recordar que nadie tiene que atravesar esto solo.
Todavía queda mucho por hacer.
Mucho miedo que sanar.
Pero esta tragedia también nos recordó de qué estamos hechos:
cuando tantas manos se levantan a la vez, hasta una ciudad herida puede volver a ponerse de pie.
Nos unimos para levantar al Pacífico.
De esto no salimos solos.
Salimos juntos.
#ElPacíficoSeLevanta #Cali #ValleDelCauca #Telepacífico
@Dkno1912 Muchachos hay que votar por el que sea más regionalista , que sepa invertir, administrar y regionalista. Así son los de Antioquia y vea, no les va tan mal. Ahora tenemos que ser egoístas para sacar adelante la ciudad y el departamento igual
@gbchark@NotiCaliOficial No, yo estuve ahí , y en ciertos puntos las ayudas venían del pueblo, entonces que se vaya porque solo va a mirar, a tomarse fotos y ya