@afrikaner La cdad brillaba en líquid screens y specialty coffee shops, enjambre streamer y tickets carisimos a shows, mientras a ctos de km, en montañas perforadas y desiertos on fire, las máquinas y los robots masticaban la noche con un zumbido fósil: el verdadero soundtrack del progreso
Che, Musa, no me contás la historia de ese tipo re cool y super piola, que después de haber hecho pelota Troya, se la pasó vagando, viendo mundos rarísimos, conociendo culturas que no entendía, y sufriendo a lo loco mientras intentaba volver a casa con su tripulación ?
No es cierto que el lenguaje esté hecho para decirlo todo. Está hecho, más bien, para decidir qué no decir. Cada palabra que se agrega introduce una sombra de error; cada frase que se prolonga, una posibilidad de desvío.
y encuentra en esa lentitud —en esa respiración dificultosa pero obstinada— una forma distinta de intensidad, menos fulminante quizá, pero más fiel a la experiencia que no cabe, que no entra, que no puede decirse de una sola vez
Podría decirse —aunque decirlo así ya sea aceptar una fórmula heredada, demasiado pulida para lo que intenta nombrar— que una imagen vale más que mil palabras, pero sólo si se piensa el valor como una eficacia inmediata, como un impacto que no necesita respiración.
Esa pulsión —proustiana, si se quiere— escribe como quien respira con dificultad, consciente de cada toma de aire, de cada frase que se alarga porque necesita oxígeno, porque no puede permitirse el lujo de la brevedad sin asfixiar lo que intenta decir.
En ese sentido, el asma obliga al lenguaje a demorarse, a fragmentar la exhalación, a convertir la frase en un espacio de supervivencia. La belleza que surge de ahí no es económica ni portátil; es una belleza que se compone en el tiempo, que necesita duración para no ahogarse
“It is perhaps fitting that the origin of this book, like the origin of the brain itself, came not from prior planning but from a chaotic process of false starts and wrong turns, from chance, iteration, and lucky circumstance"
Ayer estábamos tres en un sillón hablando de pelis. De golpe: “¿vamos?”. Y fuimos al cine ahí mismo. Lo inesperado produce aventura: como perderse en una ciudad extranjera y dejar que la ciudad decida el plan