horas para molestar con mi partida y llegada a la señora Park. Además, que ya le he dicho que mi reunión sería muy hasta las tantas, y lo más seguro que por la mañana iría a mis oficinas de este país.”
Alza las comisuras, niega.
“Voy a quedarme aquí, que para eso lo pago.”
Sigue sus pasos hasta la puerta, pero en el momento que la quiere abrir, y casi hace parcialmente. Pone un pie ne la puerta, niega repetidas veces con el dedo.
“¿Sabes? Cuando era joven tenía que hacer el servicio militar obligatorio, sé lo que es dormir en una cama pequeña.” >
...
...
“Por lo poco que vi, ya tienes una cama en perfectas condiciones con So–hee.” Posteriormente suelta la excusa más barata. “Mi cama es horrible, te dará dolores de cuello y es pequeña. Diminuta, solo entró yo.”
???
Claramente ese pequeño departamento estaba pensando para una sola persona, no dos personas juntas porque ni siquiera se había traído a Malcom. No, le dijo que lo mejor para todos era que volviera con Gunner o buscará un nuevo trabajo porque ella no podía pagarle su servicio, estaría mejor sola.
Al fin y al cabo; no tenía pensando continuar en la vida de la mafia de una manera tan descuidada. “Pero tienes razón, debería dormir.” Se acerca a la entrada principal, la abre y hace resonar el tacón rojo vino. “Ve a descansar en tu preciosa mansión, aquí no tengo comida y menos una cama para ti. A menos que quieras dormir en el sofá, Park.”
Tremendo.
Y además, añade con burla, con picardía.
“Y sé que un sofá es mucho más cómodo el que suelo o la cama de un barrancón.” Rico, poderoso, pero no acomodado. En eso se diferenciaba del resto de gangsteres que llegaban a su nivel, o los que se medio acercaban a su nivel.
“No son >
> y velocidad constante.
Se quedó en silencio, mirándola de arriba a abajo, no por nada, le gusta lo que ve.
“¿Por qué no duermes? Te hará bien.” ¿Y él? “Quiero un hueco en tu alcoba.”
De pasar a ser un cadáver respirante y apagado, a ser una mujer lúcida y lasciva. Era una paso totalmente diferente, por eso no le extraña que pese a todo. Había una innegable química que ahonda en el tema de la muerte. Tienen química tanto la latina como el coreano, una >
Hinael hace una pequeña mueca por como le habla, con esa arrogancia rebosante y descuido total que no hacía más que haber querido deshacerse de ese posible bebé.
Todavía estaba a tiempo.
Pero no se anima por completo ella sola, le da miedo. Le da miedo perder por completo la posibilidad de engendrar bebés, aunque también podía simplemente entregarlo a Park e irse. Deshacerse de esa unión por completo, había tanto pero no se decidía porque no creía verse capaz de ser así de descorazonada.
(...)
“Haré lo que él quiera, Park.” Quisiera o no, ahora mismo debería complacer de la manera que quisiera a ese posible hombre porque sabe que ahora mismo no ser una arisca. No, debe acercarse y endulzarlo, fingir un amor que no siente y hacerlo creerlo a todo el mundo.
A cualquiera de esos hombres que rodeaban a Park, estaría bien. Porque de por sí no conocía a nadie con esos orígenes más que amistades del mismo coreano. Sí... Algún viejo que nunca tuvo hijos y estuviera desesperado con un pie en la tumba, así no tendría que soportar tonterías.
Y después de eso, rogarle que ambos se vayan al país de origen del susodicho para evitar miradas indeseadas. Así tenía una excusa para distanciarse de So–hee por más dolor que sintiera por estar haciéndole esto, no es descorazonada simplemente cayó ante el toque de un hombre insensible que la hizo sentir mujer después de tanto tiempo sintiéndose un cadáver andante.
> Park.
“Te corrijo, tú harás lo que yo quiera. Pero yo mediré la vara de hasta cuánto permito.” Pero con lo obstinada que ese, todas barreras se verían burladas y estiradas, todo con tal de desafiar al mayor. Uno que no podía correr con la pierna así, pero sí a una distancia >
Porque no lo hace desde el amor, no lo hace desde un orgullo porque un bastardo no es un orgullo. Es un cabo suelto. Park no creía en el aborto, no estaba de acuerdo con aquellas... bárbaras prácticas. Aún si hace barbaridades peores, pero preserva la vida. Y más cuando su >
¿Qué pretendía...? ¿Tan importante era un heredero para él? Eso se lo daría So—hee, es consciente de su situación y cual es el veesadero título de su vida porque tampoco es una mujer imbécil, que viva de las ilusiones o estupideces.
No, sea lo que sea que hicieran a escondidas. La verdadera prioridad era la esposa del corrupto político, él iba a manejar la situación como quisiera pero poniendo por encima a cualquier cosa sobre Hinael. Fue bastante estúpida en insistir en continuar ese embarazo porque creía que no tendría la oportunidad de gestara nada... más.
Y todavía lo piensa. “... ¿Para qué? El hecho de que yo esté cediendo, no significa que nos necesitemos. Y no estaré para complacerte; ya tienes una esposa que lo hará. No deberías aparecerte todas las semanas solo por aburrimiento, solo hazlo cuando tengas que venir a ver los resultados y análisis del bebé.” Porque, ¿Para qué la necesita a ella cuando tiene a su amiga? Sigue sin comprenderlo, pensaba que la odiaba.
Que detestaba que la mayor se juntara con ella por la diferencia de culturas y sangres, ella no es más que una sucia y asquerosa mujer mezclada con otras sangres. Baja la cabeza, viendo el lavaplatos con una absurda concentración. Se siente abrumada por él... Por su insistencia, por querer estar ahí cuando siempre se mostró notoriamente desapegado. ¿Qué cambio cuando ella se mudo? Solo dejo de vivir bajo su techo, nada más. “D–de todas maneras... Insisto que debería buscarme una pareja, no quiero que nadie dude. Y sobretodo, el bebé merece un apellido. Para no ser un bastard■...”
> mientras estaba bajo su casa. ¿Era porque ella era así de zorra? Como él pensaba, ¿o la presencia de Park era una anomalía en sus gustos?
“... Si lo haces, usa preservativo toda y cada una de las veces. Excepto la primera vez.” A regañadientes, porque podía volverse una >
Le está dando una fecha límite, por lo que se ve... Hina es muy fan de las fechas límites. Primero fue con el divorcio con Gunner, luego fue su casi muerte, y ahora le está dando fecha límite a su relación. Tras una gestación impura,
El coreano se le queda mirando, la mira >
No es bocas.
Pero tampoco quería vivir su vida así, a escondidas. Fingiendo ser alguien que no tenía nada que ver con su círculo, además de descubrirse que estaba embarazada y soltera... Todos creerían que era de su ex–esposo, no, él era feliz. Tal como ella siempre había querido en primer momento, que Gunner estuviera alejado de esa barata lástima que sentía por ella.
No quería arruinarle la vida a nadie, ni a su mejor amiga.
“... Me comportaré con la condición de no estar aquí.” ¿Qué quería decir con eso? “Quiero irme lejos... Muy lejos de todo este círculo social, mantenerme a distancia antes que alguien sepa de mi estado.” En pocas palabras, desaparecer de todos los lugares existente por su cuenta.
Haría lo que era mejor para todos; desaparecer. Prefería que todos creyeran que verdaderamente se había muert■, o alguna tontería. “Antes de que cumplir los tres meses...” Donde supuestamente había leído que podría comenzar aparecer el vientre abultado... “No quiero estar más aquí.”
Para ese entonces, seguramente So–hee ya estaría embarazada y seguro que ya no le iba a prestar más atención, le bastaba con estar lejos. Hasta tendría que renunciar a Malcom pero era lo que había.
> te daré esa independencia que tanto buscas mientras cumplas, y des a luz a mi hijo aún si es desde la lejanía.”
No comparte en lo absoluto sus planes, tan sólo dejan que se vayan formando y. macerando en el tiempo.
“Mientras tanto, espero que disfrutes de mi compañía, >