lo rompieron de mala leche, se recuperó, se volvió a romper, no pudo recuperar su mejor nivel y muchísimos le soltamos la mano.
luchar y redimirse, con huevos volvió el changuito y nos cerró el orto.
Tener huevos no es ir a trabar con la cabeza o pegar una patada, tener huevos es romperte la tibia, los ligamentos y seguir intentando. Absolutamente nadie se lo merece más que Zeballos.