no estás extrañando a una persona en particular, solamente te quedaste con esa idealización de lo que pudieron haber sido, la fantasía de querer y que te quieran con la misma intensidad, pero sabés bien que nunca iba a pasar por mucho que lo intentaras. Toca dejar ir
Pocos hablan del vacío que queda cuando alguien que era parte de tu rutina deja de estar. Pasar de contarle todo, compartir tus días y buscar su presencia, a tener que acostumbrarte al silencio y aprender a convivir con su ausencia.