Le contaré de ti a mis hijos.
Le contaré de ti a mis nietos.
Les contaré lo feliz que me hiciste desde que tengo conciencia. Toda una vida defendiéndote… y hoy podría ser tu último gran día.
Pase lo que pase, gracias por tanto.
No hay absolutamente nada más grande en el mundo que esto. Nada, nada, nada. Me moviliza profundamente desde que tengo 9 años y lo hará hasta el último día de mi vida.