20 años y se puso el equipo al hombro, nada más que decir de Santiago Beltrán.
Se tomaron el tiempo de decir que era un mal arquero y nos salvó siempre.
El único que representa la camiseta, gracias Santiago.
No le prohíbas a nadie hacer lo que quiera. Dale libertad y observa qué elige cuando nadie lo obliga a quedarse, a cuidar o a respetarte. Ahí conocerás su lealtad, su carácter y la verdad de lo que siente; porque la libertad no cambia a las personas, simplemente las muestra.
Que raro es terminar un vínculo, ahora a quien le cuento que tengo sueño, lo que hice hoy, que en mi casa paso algo, que me iré a bañar, que me duele la cabeza, que hoy me siento cansada o que hoy voy a salir.
Admiro profundamente a quienes han hecho de la amabilidad una forma de vida y no una estrategia para conseguir algo a cambio. A quienes ayudan sin calcular, tratan bien sin conveniencia y dejan un poco de luz por donde pasan. Ese tipo de bondad siempre se nota.
Al final, llega un momento en que entiendes que no vale la pena reclamarlo todo. Observa, acepta la decepción y toma distancia. No todos tienen la misma conciencia ni saben valorar lo que reciben. Cuida tu paz y deja que cada quién aprenda de sus propias decisiones.