Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.
A Ti, celestial Princesa,
Virgen Sagrada María,
yo te ofrezco en este día
alma, vida y corazón.
Mírame con compasión,
no me dejes, Madre mía.
Dulce e Inmaculado Corazón de María ¡Sed la salvación del alma mía!
✝️ Hay algo curioso: millones de personas verán la camiseta de Portugal y casi ninguna cadena de televisión explicará lo que realmente están viendo.
La cruz que domina el escudo proviene de la Orden de Cristo, heredera de la tradición templaria portuguesa. Los cinco escudos azules recuerdan las victorias de la Reconquista y los puntos blancos han sido interpretados durante siglos como referencias a las llagas de Cristo. Nada de esto es casualidad.
Vivimos en una época donde los medios dedican horas a explicar cualquier símbolo ideológico moderno, pero guardan silencio cuando un símbolo cristiano sigue presente en una de las selecciones más importantes del planeta.
Lo interesante no es que Portugal conserve estas referencias. Lo interesante es que muchos intentan convencernos de que Europa nació de valores abstractos y neutrales, cuando su historia, su arte, sus leyes y hasta sus emblemas nacionales están marcados por el cristianismo.
Puedes borrar la memoria de un pueblo de los libros, pero es mucho más difícil borrarla de sus símbolos. Portugal todavía lleva esa historia sobre el pecho.
✝️ Viva Cristo Rey 🇵🇹