Definitivamente victoria en mi vida es como la luz al final del túnel, siempre aparece justamente cuando lo necesito y precisamente no tiene ni idea de que realmente la necesito.
No importa cuánto ames a una persona, tu amor no le va a ganar nunca a su crianza, a los años donde nadie le escuchó, a los padres que no le vieron, a la idea mediocre de amor con la que creció. Y mucho menos a su fachada de autosuficiente.