Buenas noches. Busco gente que quiera unirse a un grupo para conversar y conocer gente nueva. No prometo nada más que buena disposición para hablar, compartir un rato y hacer que nadie se sienta excluido. Si te gustaría unirte, deja un mg y te agrego.
Hay una distancia tan grande entre quienes fueron y quienes son ahora que me resulta imposible encontrar el rastro de aquello que alguna vez me hizo abrirles la puerta.
Me deja una sensación extraña pensar que compartí intimidad con personas que hoy ya no reconozco. Me incomoda saber que caminan por el mundo llevando fragmentos de mí que ya no les pertenecen. A veces desearía poder borrar de su memoria todo aquello que alguna vez supieron de mí.
Me fastidia esta idea de que la existencia tenga que justificarse constantemente. Como si vivir en calma, dudar o simplemente no querer correr ya fuera una forma de fracaso.
¿Estoy enamorado? Sí, porque espero.
El otro, él, no espera nunca. A veces quiero jugar al que no espera; intento ocuparme de otras cosas, de llegar con retraso; pero siempre pierdo a este juego. La identidad fatal del enamorado no es otra más que esta: yo soy el que espera.