Eliminar Ingresos Brutos debería estar en la agenda de todos. La izquierda. La derecha. El centro. Todos. Porque sólo penaliza a los que declaran la actividad y crecen en el país, implícitamente ayudando a quienes evaden (barrani). Es clave cambiar esa realidad.
Milei con una Cadena Nacional desestabilizo a todo el Reino Unido, sus petroleras bajan en la bolsa, sus políticos se atacan entre sí y ahora los medios hacen informes mostrando como estan en crisis y sustentan extranjeros mientras
Milei destapó la olla y ellos se autodestruyen
Federico Sturzenegger (@fedesturze) anticipa un cambio en el mapa económico argentino: menos concentración en AMBA y más desarrollo en provincias como Neuquén, San Juan y Corrientes.
Por qué subieron tanto los mercados? No solo por el triunfo de @JMilei, sino porque el cambio de sistema electoral reveló que parte del caudal electoral del peronismo era choreo. Entonces el riesgo kuka cae no solo el el corto sino también en el largo plazo.
The key to having more time is doing less, and there are two paths to getting there, both of which should be used together:
(1) Define a to-do list and (2) define a not-to-do list.
In general terms, there are but two questions:
What 20% of sources are causing 80% of my problems and unhappiness?
What 20% of sources are resulting in 80% of my desired outcome and happiness?
The goal is to find your inefficiencies in order to eliminate them and to find your strengths so you can multiply them.
Cuando Javier Milei ganó a fines de 2023, decidí por primera vez en mi vida apostar por la Argentina. Compré bonos, acciones y un campo en Mendoza. No lo hice por nostalgia, sino porque sentí que algo profundo estaba cambiando. Esos activos se duplicaron en valor. Y este mes, cuando los mercados cayeron tras la derrota de La Libertad Avanza en la Provincia de Buenos Aires, volví a comprar más. Porque vi en Milei lo que muy pocos entienden: no es un político, es un reformador que no negocia con la decadencia.
El 7 de septiembre, Javier Milei sufrió una derrota dura en la Provincia de Buenos Aires. Fue un golpe político y simbólico: el bastión histórico del peronismo seguía resistiendo. Muchos lo dieron por terminado. Pero el 30 de septiembre, tres semanas después de aquella caída, Nina y yo fuimos a cenar con él a Olivos. Estuvimos tres horas y media a solas. No había cámaras, asesores ni discursos. Solo tres personas y una conversación honesta, en la que entendí por qué Milei es distinto.
Lo vi sereno. Analizaba cada dato de aquella elección con precisión quirúrgica. Sabía dónde había perdido y por qué. Me habló de los errores tácticos, de la boleta única, de la abstención en el conurbano, pero sin victimismo. No buscaba excusas, buscaba soluciones. Y lo más importante: no había perdido la fe. “La verdadera revolución —me dijo— empieza cuando los argentinos volvemos a creer en nosotros mismos”. Esa frase me quedó grabada. Era el resumen perfecto de su visión.
Salí de Olivos convencido de que no había perdido nada. Había aprendido. Le dije que el mercado iba a castigar la derrota, pero que yo iba a comprar más bonos argentinos, porque si uno cree en la libertad, tiene que invertir en ella. Y lo hice
Lo que ocurrió hoy confirmó esa intuición. Contra todos los pronósticos, La Libertad Avanza arrasó en las legislativas del 26 de octubre con el 40,8% de los votos a nivel nacional. Superó ampliamente al peronismo unido en Fuerza Patria, que apenas llegó al 24,5%. Pero el golpe más fuerte fue simbólico: ganó en la Provincia de Buenos Aires, donde hacía solo siete semanas había perdido por 13 puntos.
Fue una remontada épica, comparable con las grandes sorpresas de la política argentina. En el conurbano, donde la maquinaria peronista dominó durante décadas, la boleta única niveló el terreno y el cansancio social hizo el resto. Menos gente votó, pero los que sí lo hicieron fueron los que querían un cambio real. Jóvenes, trabajadores hartos de los planes, emprendedores frustrados con la burocracia. La abstención peronista fue tan decisiva como el voto libertario.
Después de aquella cena en Olivos, vi cómo Milei se levantó y volvió al ruedo. Recorrió el país, habló sin teleprompter, sin guión, con esa mezcla de furia y lucidez que lo caracteriza. Karina y Santiago Caputo rearmaron la estrategia, concentrándose en Buenos Aires. El PRO aportó estructura, y la alianza con Patricia Bullrich y Diego Santilli terminó siendo clave. El lema era simple: quedarse hasta el final. Y se quedaron. Fiscalizaron cada mesa, defendieron cada voto.
Hoy por la noche, cuando los resultados empezaron a llegar, la historia cambió. En Córdoba, Mendoza, Santa Fe, CABA… el mapa se tiñó de violeta. En el búnker del Hotel Libertador, Milei habló de “punto bisagra”. Lo fue. Con 94 diputados y avances en el Senado, ya no depende de vetos para impulsar las reformas estructurales que el país necesita.
Muchos argentinos aún dudan. Los entiendo. Décadas de frustraciones destruyen la fe en cualquier proyecto. Pero lo que ocurrió anoche demuestra que la confianza es contagiosa. Si los argentinos invirtieran en su propio país con la misma decisión con la que se van de él, la historia sería otra. Creer en Milei no es creer en un hombre, es creer en la posibilidad de un país distinto. En nosotros mismos. Si Trump y Bessent salieron a comprar activos en pesos creyendo en Argentina y Milei y ganaron, nosotros podemos hacer lo mismo.
Delfina, somos y representamos exactamente lo opuesto.
Yo podría trabajar en el sector privado por más de 10 veces de lo que gano en el sector público.
Lo hago por la patria.
También tengo dos hijos que trabajan conmigo y sabes cuánto cobran? Nada. Trabajan gratis para el Estado, solo para ayudarme a tratar de sacar este país adelante.
Vos en cambio, trabajas en el sector público porque en el sector privado no te pagarían ni la décima parte de lo que te pagan en el sector público.
Trabajás por acomodo, y para chorear un sueldo que no te merecés. Como siempre lo hizo tu padre. Ojalá los argentinos no tengamos que mantener a tus hijos también.
Importante! 👇
Se presentaron 7 ofertas en la etapa 1 de la concesión de rutas viales.
741 kilómetros de rutas nacionales que atraviesan la Provincia de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe y Corrientes más el Puente Rosario-Victoria.
El sector privado invertirá, hará obras y administrará con más eficiencia mejores rutas.
🇦🇷🇦🇷🇦🇷