No es nadie para juzgarla, teniendo en cuenta que su propio nerviosismo le hizo llegar mucho antes de la hora que él mismo propuso.
No sabe si es consciente de que sus ojos de zorro siguen todos los detalles de sus movimientos— la forma en la que mueve las manos cuando habla, +
Suspiró tranquila al ver que su tardanza fue mínima. Pasó, tal vez, demasiado tiempo encontrando el tono perfecto de sombra para sus ojos y un pintalabios que no dejase marca.
Apenas bajó se aseguró de dejar bien su vestido. Impulsada por la plenitud que le daba sentirse +
+ hoy es la luna azul, ¿no? Lo mencionaste una vez”, suficiente para que Renart buscara información al respecto. “Pensé que— que podríamos verlo desde la torre más alta. Si... ehem, si quieres verlo conmigo, claro. Y si no, ¡puedo al menos subirte allí! A-aunque puedes tú+
Ahí está. Junto a la llegada de la contraria se levanta un poco de viento, y Renart huele el familiar aroma con el que la asocia antes de verla. Sus labios se curvan en una pequeña sonrisa, colmillos asomando un poquito.
“No tienes que disculparte, no has tardado nada”, el +
¿Sorprendida por el mensaje? Desde luego que sí. Sakurai era de lo más consciente del día, llevaba esperándolo con ganas una temporada al ser un evento poco común. ¿Dos lunas llenas en un mismo mes? ¡Tres años desde la última vez!
No tardó mucho en responder, sí en vestirse y +
+ demasiado en esas cosas. Pensamientos inútiles que no le llevan a ninguna parte. Renart trata de ignorarlos, otra vez.
“Hola, Mitsuo”, decide saludar apropiadamente a la contraria, su cola moviéndose con alegría tras él. “Es gracioso que hayas traído la escoba— justo iba +
+ corazón y que— bueno, sabe (cree) que sus sentimientos no son correspondidos, pero aún así quiere hacerla feliz. Mientras ella no le diga que pare...
Sacude la cabeza. No va a pensar cosas malas hoy, se dice a sí mismo. Levanta las orejas, a ver si escucha a la ajena llegar.
Se siente un poco tonto por estar nervioso, pero al final del día es sólo un chico.
Le mandó un mensaje por la tarde a @mccnwhispers. Nada muy explicativo, sólo para preguntarle si podía quedar un ratito esa noche. Se inventó cualquier excusa, la verdadera razón siendo la +
+ distraída con el colgante que la más alta le regaló y que no se ha quitado desde entonces.
Ya es de noche, y Renart sabe lo que pasa hoy. Nunca estuvo demasiado puesto en los eventos celestiales, pero eso ha cambiado gracias a cierta chica. Misma que tiene robado su +