Te voy a compartir un secreto: la madurez emocional es indispensable para construir relaciones sanas y satisfactorias. Estar en una relación sentimental con una persona inmadura emocionalmente es como llevar una cabra a casa y no saber cuándo se lanzará sobre la cristalería.
el amor no es suficiente para mantener una relación; en el día a día lo que sostiene el vínculo es el cuidado, la compatibilidad en valores, el compartir formas de vida, la comprensión y la admiración del otro, una relación es mucho más que sentimientos.
no es malo pedir reciprocidad, honestidad, atención, responsabilidad afectiva, es lo mínimo que todos merecemos, que nadie nos haga mendigar sobras de amor haciéndonos creer que somos demasiado exigentes.
Pon los ojos en alguien con quien puedas tener conversaciones difíciles, capaz de aceptar sus errores, ofrecer disculpas, defender sus ideas, entender tu punto de vista, proponer soluciones y alternativas, llegar a acuerdos; que quiera construir una relación de valor contigo.
Cuando estás en pareja, tu libertad termina en donde empiezan los límites de tu relación, pero ésta es una conversación para la que muchos no están listos.
Yo creía que la comunicación era la base de todo, pero al final es la comprensión, porque puedes decir todo lo que quieras, pero si alguien no está dispuesto a entender, seguirá siendo un caos.
Cuando una relación termina, por un tiempo se vive con la idea que el otro se dará cuenta de lo que perdió y regresará; hasta que ese pensamiento deja de tener importancia porque llega la paz a limpiar el corazón y la mente.
Lo que es definitivo es que para que haya una infidelidad algo tiene que estar roto, sea una persona, vínculo, valor o sentimiento, pero al fin y al cabo, algo está roto.