Hoy se celebra la Transfiguración del Señor, anticipo de la gloria de la Resurrección
Cada 6 de agosto, la Iglesia celebra la fiesta de la Transfiguración del Señor, el momento en que Jesús manifestó su gloria divina ante los apóstoles Pedro, Santiago y Juan en el monte Tabor.
Durante este acontecimiento, Jesús conversó con Moisés y Elías, mientras una nube los cubría y se escuchó la voz del Padre que decía: «Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo» (cf. Mt 17, Mc 9, Lc 9).
El Catecismo de la Iglesia Católica (n. 555) enseña que, por un instante, Cristo mostró su gloria para confirmar la fe de los discípulos y anticipar la victoria de la Resurrección, recordando al mismo tiempo que el camino hacia esa gloria pasa por la Cruz.
San Jerónimo destacó que, con estas palabras, el Padre revela la superioridad de Cristo sobre Moisés y Elías, invitando a escuchar al Hijo amado. Por su parte, Santo Tomás de Aquino vio en este episodio una manifestación de la Santísima Trinidad: el Padre en la voz, el Hijo en Cristo transfigurado y el Espíritu Santo en la nube luminosa.
La reacción de Pedro —«Señor, ¡qué bien se está aquí!» (Mt 17, 4)— expresa el deseo de permanecer en la presencia gloriosa de Jesús. Sin embargo, como recuerda San Agustín, es necesario descender del monte para continuar la misión y seguir a Cristo también en el camino del sacrificio, con la esperanza puesta en la gloria definitiva del cielo.
La Transfiguración es también un mensaje de esperanza para nuestro tiempo. Frente al desaliento, la incertidumbre o el cansancio espiritual, Cristo resplandeciente recuerda que la luz de Dios es más fuerte que toda oscuridad y que lo mejor está siempre por venir para quienes permanecen fieles a Él.
Que, por intercesión de la Virgen María, podamos vivir como hijos de la luz y renovar nuestra confianza en el Señor transfigurado, que nos llama a escuchar su voz y seguirlo hasta la plenitud de la vida eterna.
¡Feliz fiesta de la Transfiguración del Señor!
🚨✝️ | CONTUNDENTE MENSAJE DEL CARDENAL ROBERT SARAH: El referente católico llamó a los cristianos a defender su fe con firmeza.
“No temamos ser pocos. Tengamos miedo de ser tibios. Cristo salvó al mundo con doce apóstoles, no con multitudes”.
151 años del martirio de Gabriel García Moreno, Padre de la Patria ecuatoriana
Hoy, 6 de agosto, se cumplen 151 años del asesinato de Gabriel García Moreno, el hombre providencial que salvó al Ecuador de la anarquía y la disolución.
García Moreno fue un estadista de visión excepcional. Consagró solemnemente el Ecuador al Sagrado Corazón de Jesús. Elegido tres veces presidente, impulsó el sufragio universal, tendió casi mil kilómetros de carreteras, inauguró el ferrocarril, reorganizó las finanzas públicas, creó el sistema de cajas de ahorro y sentó las bases del auge cacaotero. Reestructuró el Ejército mediante academias, firmó el Concordato con la Santa Sede para la reforma moral del clero, y promovió una profunda regeneración urbana en Quito.
Convencido de que la misión primordial de todo gobierno es ofrecer una educación de excelencia, tanto científica como moral, construyó más de 300 escuelas, trajo a los mejores profesores europeos y fundó el Observatorio Astronómico. Para él, la civilización cristiana era el fundamento indispensable del orden y la prosperidad. Por eso combatió sin descanso a las sectas revolucionarias y a las conspiraciones extranjeras que buscaban desestabilizar la República.
En 1859 cuando el país estuvo a punto de desaparecer y ser fraccionado intervino militarmente con un inigualable liderazgo político para salvar el país durante la Batalla de Guayaquil donde tuvo el triunfo militar.
Su gobierno inauguró un ciclo de quince años de paz, estabilidad y progreso. Al momento de su reelección, el Ecuador gozaba de finanzas saneadas, corrupción prácticamente erradicada, una población estudiantil multiplicada y una economía en franco ascenso. Ciencia y fe cristiana caminaban juntas, produciendo los frutos más nobles.
El día del martirio
Aquel 6 de agosto de 1875, García Moreno asistió a misa al amanecer, como cada día. Pasó luego por su casa para ultimar el mensaje que leería ante el Congreso recién instalado, y visitó a su suegra, donde permaneció en tertulia familiar. Era público que la Secta había decretado su muerte meses atrás, y sin embargo caminaba sin escolta, confiado -decía- en la guardia de Dios antes que en la de los hombres.
Antes de dirigirse al Palacio de Carondelet, entró en la Catedral para adorar al Santísimo Sacramento, expuesto por ser primer viernes de mes. Al salir y encaminarse al Palacio, Faustino Rayo lo saludó cínicamente al cruzarse con él, y un instante después le asestó un machetazo por la espalda.
García Moreno intentó defenderse, pero fue rodeado por los demás sicarios: dos de ellos sujetaron a su edecán, mientras un hombre vestido de negro, cuya identidad nunca se estableció, le impedía el paso hacia la puerta del Palacio. Un joven zapatero logró reducir momentáneamente a Rayo, pero sus cómplices lo liberaron de inmediato. El asesino descargó entonces el golpe decisivo.
Recibió catorce heridas de machete y seis balazos. Mientras caía, sus verdugos gritaban “¡tirano!” y “¡jesuita con casaca!”; él los increpó llamándolos asesinos y canallas.
Los soldados apostados a pocos metros no intervinieron.
Los agresores huyeron; solo Rayo fue abatido al intentar escapar. Piadosos brazos levantaron el cuerpo ensangrentado y lo llevaron a la Catedral, junto al altar de Nuestra Señora de los Dolores. Allí agonizó más de una hora. Recibió la Extremaunción y, con un gesto silencioso, perdonó a quienes lo habían herido de muerte. Murió a la 1:30 de la tarde.
En su bolsillo se encontró, manchado de sangre, el borrador de su último mensaje al Congreso:
«La República ha gozado de paz interior y exterior; y si no han faltado quienes conspiren por alterarla, el Gobierno no ha tenido que tomar para defenderla sino algunas medidas de prudencia… Si he cometido faltas, os pido perdón mil y mil veces… Si al contrario creéis que en algo he acertado, atribuidlo primero a Dios y a la Inmaculada Dispensadora de los tesoros inagotables de su misericordia, y después a vosotros, al pueblo, al ejército y a todos los que me han secundado con inteligencia y lealtad.»
¿Qué habría sido del Ecuador?
Esa es la pregunta que aún hoy nos duele. El país estaba a las puertas de una nueva etapa de grandeza: vanguardia científica, prosperidad económica sostenida y un orden moral firme. El magnicidio truncó ese proyecto.
Pero su sangre no fue derramada en vano. Hoy, más que nunca, el Ecuador necesita recuperar el espíritu garciano: esa combinación de fe cristiana inquebrantable, rigor moral, amor por la ciencia y entrega total a la Patria.
¡Gabriel García Moreno, ruega por nosotros desde la Eternidad!
¡Dios no muere!
¡Firmes por el Ecuador! 🇪🇨
🚨🇺🇸🇦🇷✝️ | OCCIDENTE NO SERÁ ISLAMIZADO: La selección de Estados Unidos, liderada por el argentino Mauricio Pochettino, realizó una oración grupal tras lograr su segunda victoria consecutiva en el Mundial al derrotar a Australia.
La belleza del templo de la Sagrada Familia nos anima a aprender cada vez más de nuestro Maestro y Señor el arte de vivir según su Evangelio. Mientras alzamos la mirada hacia Él, el Crucificado Resucitado, comprometámonos a levantar el rostro de quienes yacen en el polvo (1 Sam 2,8). Y demostremos así que la Sagrada Familia es la iglesia más alta del mundo no para destacar en clasificaciones mundanas, sino para guiar los pasos del pueblo de Dios con la cruz que ilumina el camino, como una lámpara encendida en la espera del regreso del Esposo. #ViajeApostólico #España
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¡Qué manera más sublime de concluir la visita del papa León a Barcelona!
La bendición de la Torre de Jesucristo ha supuesto esta apoteosis estética, un verdadero elogio a la belleza, entendida como el esplendor de la forma y camino de acceso a Dios, «pulchrum et bonum» supremo.
¡Vemos por primera vez la torre de Jesucristo iluminada!
El espectáculo de luz iniciado desde la base hasta la iluminación de la cruz ha culminado con una composición de luces guiadas por drones, que han dibujado la figura de Gaudí y la frase «primero el amor, después la técnica».
He aquí el esperpéntico aquelarre de Bad Bunny en Madrid, arte degenerado y nihilista para estupidizar a la masa con una cacofonía industrial cargada de un lenguaje depauperado y semianalfabeto, canto a la perversión moral y «vómito» de las débiles categorías mentales del autor.
Todos hablan de esta ridícula «caída de bandera», aunque el drama descomunal de España no es éste, sino que ella se ha convertido en un «cadáver», precisamente porque ha perdido su «alma católica», esto es, su principio vital y de unidad vertebradora.
Felipe, el funcionario de la Zarzuela, no es más que una caricatura de lo que fue en su día la gloriosa monarquía hispánica; es simplemente un títere del putrefacto sistema partitocrático del régimen del 78.
Así, pues, en la festividad de san Fernando, rey de Castilla y León, recordemos estas proféticas palabras de don Marcelino Menéndez Pelayo, tomadas del epílogo de su “Historia de los heterodoxos españoles” (1882), que nos recuerdan cuál es el «alma» o la «esencia» de España:
«España, evangelizadora de la mitad del orbe; España, martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma, cuna de San Ignacio...; ésa es nuestra grandeza y nuestra unidad: no tenemos otra. El día en que acabe de perderse, España volverá al cantonalismo de los arévacos y de los vectones, o de los reyes de taifas. A este término vamos caminando más o menos apresuradamente, y ciego será quien no lo vea».
Así se ve la nueva presidente conservadora y provida de Costa Rica, Laura Fernández, lo primero que hizo fue encomendar su mandato a Dios y a la Virgen de Los Ángeles, patrona de ese país. 🇨🇷✝️
La Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) ha lanzado una campaña con motivo del Día Internacional de la Mujer, invitando a redescubrir la grandeza femenina a través de cinco grandes mujeres cristianas. El lema propone un camino concreto de santidad: “Reza como María, lucha como Juana, reina como Isabel, sirve como Teresa y confía como Mónica”.
De la Virgen María, la ACdP destaca que “constituye para millones el modelo por excelencia de confianza, humildad y fortaleza ante la adversidad”, y que encarna una grandeza “que no nace del poder visible, sino de la fidelidad silenciosa y de la entrega total a una misión”. Ella es el corazón mariano de la propuesta.
Santa Mónica es presentada como “ejemplo de perseverancia y esperanza en el ámbito familiar”, por haber rezado durante años por la conversión de su hijo Agustín. “Su historia muestra cómo la santidad puede ejercerse desde la discreción del hogar y, sin embargo, tener consecuencias históricas”.
La Sierva de Dios Isabel de Castilla se propone como modelo de integración entre fe y vida pública. Su proceso de canonización “se sigue impulsando desde España” y se la muestra como ejemplo de la armonía entre convicciones religiosas y acción de gobierno “en un momento clave para Europa”.
De Santa Juana de Arco, la ACdP subraya que “encarna la valentía y la fidelidad a la propia conciencia” hasta la muerte y que es “símbolo universal de coraje moral frente a la adversidad”.
Respecto de Santa Teresa de Calcuta, fundadora de las Misioneras de la Caridad, la campaña resalta que “dedicó su vida al cuidado de los más pobres entre los pobres”, en un “servicio radical y silencioso” que fue reconocido internacionalmente.
En el mensaje de cierre, la ACdP afirma: “A través de estas mujeres —tan distintas en época, cultura y responsabilidad— la campaña subraya una convicción común: la santidad no es una meta reservada a figuras excepcionales, sino una vocación universal que puede vivirse en cualquier circunstancia”.
Tres cosas que la vida me ha enseñado:
1.Sin Dios, nada tiene sentido.
2.Sin principios, nada tiene rumbo.
3.Sin perseverancia, nada se construye.
Pon a Dios en el centro de tu vida, vive con convicciones y nunca te rindas.
Ánimo.
En el contexto actual, estamos asistiendo a un auténtico “cortocircuito” de los #DerechosHumanos. El derecho a la libertad de expresión, la libertad de conciencia, la libertad religiosa e incluso el derecho a la vida están siendo restringidos en nombre de otros pretendidos nuevos derechos, con el resultado de que el propio marco de los derechos humanos está perdiendo su vitalidad y dejando espacio para la fuerza y la opresión. Esto ocurre cuando cada derecho se vuelve autorreferencial y, especialmente, cuando pierde su conexión con la realidad de las cosas, con su naturaleza y con la verdad.
Alguien debía decir esto al mundo occidental claramente, y lo ha hecho hoy León XIV en su discurso a los miembros del cuerpo diplomático: "Es doloroso ver cómo, especialmente en Occidente, el espacio para la verdadera libertad de expresión se está reduciendo rápidamente. Al mismo tiempo, se está desarrollando un nuevo lenguaje al estilo orwelliano que, en un intento por ser cada vez más inclusivo, acaba excluyendo a quienes no se ajustan a las ideologías que lo alimentan".
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