Cuando alguien me pregunta qué voy a hacer más tarde y mi respuesta es «nada», por favor entiende que nada no es un hueco en mi agenda. Nada es el evento. Nada es el plan.
@Marcelo17283 Qué asco la hipocresía de los militontos del gobierno. Si estuviera gobernando otro partido, ya habrían organizado por lo menos tres marchas y un cacerolazo por la inseguridad. Pero como están los suyos en el poder, reina el silencio.
Estas nuevas corrientes migratorias no comparten necesariamente el mismo arraigo histórico, cultural e identitario que dio origen a nuestra República.
La identidad oriental no se construyó únicamente sobre la residencia en un territorio, sino sobre una historia compartida, una tradición y un sentido de pertenencia forjado a lo largo de generaciones.
Un cubano o un venezolano, por muchos años que lleve viviendo en Uruguay, nunca logrará adquirir esa identidad histórica, pero tampoco tienen interés en integrarse plenamente. Y para ellos, esa distancia entre su identidad de origen y la identidad oriental les resulta dolorosa y les genera resentimiento.
Nunca van a ser Uruguayos.
Cientos de miles de inmigrantes, ciudadanos legales de nuestro país nunca sintieron ese problema sicológico. Se ve que ahora a los inmigrantes no los hacen como antes. Mi abuelo (que de niño criaba cabras en las montañas de Galicia y de grande supo ser hasta patovica en Uruguay) los hubiera mirado raro.