OREMOS POR NUESTRA MAMÁ.
Elevemos nuestras oraciones por ese bello ser que Dios puso en nuestro camino, llevando con amor su misión y otras tantas con sacrificio.
El Señor bendiga a todas las madres del mundo. Déjame su nombre para que rece por ella.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: « La paz les dejo, mi paz les doy. No se la doy como la da el mundo. No pierdan la paz ni se acobarden »
#EvangelioDeHoy
« Y el trabajo es lo que hace al hombre semejante a Dios, porque con el trabajo el hombre es un creador, es capaz de crear, de crear muchas cosas, incluso de crear una familia para seguir adelante. Esta es la vocación »
Papa Francisco
Trabajar es una responsabilidad de todos pero tener trabajo es un derecho que los gobiernos y la sociedad deben promover. San José Obrero, cuida nuestras familias.
El trabajo de san José nos recuerda que el mismo Dios hecho hombre no desdeñó el trabajar. Roguemos a #sanJoséObrero que encontremos caminos que nos lleven a decir: ¡Ningún joven, ninguna persona, ninguna familia sin trabajo!
Oremos por los niños del mundo. Por su inocencia, porque vivan una infancia feliz.
Pedimos por los niños que viven en peligro de sufrir violencia y por los que se gestan en el vientre materno, que sus madres sean las primeras en protegerlos.
Señor, bendice a los niños
Orar siempre. Cuando todo marche bien o todo se derrumbe.
Orar aunque el entorno desconfíe del poder de nuestra oración.
Orar confiando en la voluntad de Dios, en sus tiempos.
Los sacerdotes son ahora la voz del Pastor. Escuchemos el eco de Cristo en sus mensajes.
Oremos por los sacerdotes, portadores se la palabra y guías en este camino hacia Dios.
“Yo soy el buen pastor, porque conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, así como el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre. Yo doy la vida por mis ovejas”
[...] con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás, y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas.
Amén
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica. Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial [...]