Me encantan las personas que saben comunicarse, disculparse y cambiar realmente su comportamiento. Esa conciencia, responsabilidad e inteligencia emocional es muy atractiva.
Nadie se disculpó conmigo por hacer las cosas que me hicieron, sólo me culparon por la forma en la que reaccioné. Toca disculparme a mí mismo por haberme rebajado a ellos y haber dañado.
Siento un alivio y alegría indescriptible cuando personas que estuvieron en mi vida me dicen que las marqué positivamente. Mi sueño siempre va a ser dejar este mundo y haberle dejado cosas positivas a las personas que amo, ser recordado así.
No pierdas tiempo dándole vueltas a el por qué las personas te hacen daño o hacen lo que hacen. Ellos son los dueños de sus acciones y no tienen el mismo corazón que tú. Sabían bien que te herían, quédate con la tranquilidad de saber que fuiste real y lo diste todo.
Que en tu proceso de sanación atraigas a alguien consciente, profundo, apasionado, divertido, sensible y espiritual tanto como lo eres tú. Alguien que quiera progresar contigo en todos los niveles.
Sólo con una persona han valido la pena las llamadas nocturnas o el dormir con la llamada activa, escuchando su respiración. No volvería a intimar de esa forma con cualquiera.
Es triste que por culpa de gente de mierda existan personas con problemas de confianza y que les cueste volver a relacionarse socialmente, por el simple hecho de que alguna vez lo dieron todo y fueron decepcionados reiteradas veces. Nadie merece eso.
Que en tu proceso de sanación atraigas a alguien consciente, profundo, apasionado, divertido, sensible y espiritual tanto como lo eres tú. Alguien que quiera progresar contigo en todos los niveles.
El frío en el estómago, el vacío en el pecho y la desconfianza hacia el mundo cuando te traiciona alguien que pensaste incapaz no se borra en mucho tiempo y eso es lo que jode. No poder salir de ese dolor fácilmente pero ellos tomaron con firmeza la decisión de herirte.