Fleurs d’amour — 03.04.26.
Es tan prodigiosa la vida, que con precisión insondable, nos entrelazó; y como gracia indecible, nos confió su don más puro: dos latidos nacidos del amor.
@syrupelle
ㅤ
Sólo tú y yo. Siempre ha sido así. No importa el tiempo, ni el lugar, ni las vueltas que dé la vida intentando separarnos o ponernos a prueba. Hay cosas que simplemente no cambian y lo nuestro es una de ellas.
Y ahora que estás aquí, ahora que formas parte de mi vida, todo encaja perfectamente. Nada falta, nada sobra. Mi ser entiende su sentido a tu lado, cada paso dado me ha traído hasta ti.
La razón de mi existencia llegó de la mano de nuestro encuentro, en aquella primera vez que te vi y reconocí en ti, en tus ojos y en tu hermosa sonrisa, las respuestas a todas mis preguntas.
Te amo, Aran Volkov. Te he amado incluso antes de conocerte, porque tu nombre estaba escrito desde el inicio de mi historia, mucho antes de que nuestros caminos se cruzaran. Mi alma te conocía. Te esperaba, con la seguridad de que ibas a llegar, de que volveríamos a encontrarnos.
Me daría igual cruzar mares sin rumbo, romper el cielo o recorrer la tierra entera con tal de llegar a ti otra vez. Porque, para mí, no existe distancia suficiente, ni obstáculo capaz de frenarme.
Incluso si algún día dejo de estar, incluso si el tiempo decide jugar en mi contra, sé que esto no terminaría ahí. Porque mi corazón y lo que habita en él a causa de tu existencia no entiende de finales.
Podrán pasar años, podrán cambiar las circunstancias, incluso nosotros mismos podremos perdernos por momentos, pero siempre encontraremos el camino de vuelta.
Entonces entiendes que no hay nada más hermoso que dos almas que se encuentran, se reconocen y, aun cubiertas, se desnudan en su forma más pura al amarse.
@reynatouu Un año y aun así me sabe a poco. Porque contigo el tiempo se queda corto. Y cuanto más te tengo, más crece en mí esta hambre infinita de ti.
Entonces el tiempo pasa, como siempre. Y con cada minuto que se lleva, deja algo aún más claro; la certeza serena de que hay personas que simplemente encajan. Que, sin saber cómo ni cuándo, se encuentran, y entienden que siempre hubo un tú y un yo destinados a coincidir.