Están dudando que Enciso llegue por la lesión muscular. Ustedes son jóvenes pero en el 2010 nosotros creíamos que Salvador Cabañas podía jugar el mundial con una bala en la cabeza
Odio los trabajos grupales académicos. No quiero hacer un grupo, no me gusta, no más por favor, ni en el colegio quería, ahora de viejo en posgrados muchísimo menos.
A la única gente que yo tengo envidia es a la que está haciendo fila con su pasaporte en la mano para subirse a un avión e ir a un destino que la haga muy feliz.
Jefe: “Llegaste 10 minutos tarde”.
Empleado: “Ayer me quedé hasta tarde terminando ese informe de última hora”.
Jefe: “Lo entiendo… pero las reglas son reglas y el horario hay que cumplirlo”.
Al día siguiente, el empleado llegó exactamente a su hora.
Y a las 5:00 pm en punto, apagó el ordenador.
Sin contestar correos electrónicos que estaban pendiente. Sin llevarse trabajo a casa.
Si la puntualidad no es negociable, el esfuerzo también debe tener límites.
El reconocimiento no puede ser unilateral.
Cuando se destacan los errores pero se ignora la dedicación, el verdadero mensaje queda claro:
Haz solo lo necesario. Nada más.
La empatía no cuesta nada.
¿La ausencia de ella? Eso puede costarte todo, especialmente a tu mejor persona de tu equipo.
Lo más cansado de ser adulto para mí es que siempre hay cosas que resolver.
Que estés tranquilo significa que probablemente estás ignorando un millón de cosas en tu lista de pendientes.
Soy TAN ansiosa que si pongo la alarma para dormir la siesta, me cuesta dormirme, ya que estoy pensando en que me tengo que dormir rápido porque estoy perdiendo minutos de siesta