Demasiado consentida como para que no me lleven de la mano en la calle, me den besitos en la frente, me regalen flores, me amarre los zapatos, me presuma y me hable bonito
Dios nuestro, que nunca nos falte el deseo de ser mejores, de salir adelante y de vencer todos nuestros miedos. Tú nos llenas de tu Espíritu Santo y nos permites ir hacia adelante en todo tiempo. Gracias por hacernos felices y darnos siempre lo mejor. Te amamos y viviremos este día con esperanza.