Mi silencio dice mucho, porque normalmente soy el tipo de persona comunicativa, que pelea, que llora, que bromea, hace un chiste, que pide disculpa y hace todo para solucionar las cosas. Pero si llego al punto en que me callo y me alejo es porque llegué a mi límite.
Me molesta que digan que las personas no cambian, yo tuve actitudes feas en el pasado que ya no pienso repetir, crecí, maduré y hoy veo las cosas de otra forma. Sí, tal vez me equivoqué muchas veces, pero intento mejorar día a día. Quien no cambia es porque no quiere.