Ugh, edgy.
Un bufido divertido sale de boca noruega, uno de sus ojos achina, buscando ver bien a su contrario. Podía notar, lentamente, como su paciencia se desvanecía frente a él. Era entretenido, realmente, verle con tan poca paciencia.
Ambas palmas alzará, inocencia falsa en
pecho ajeno.
—Si empezarás a dar otra actitud y demostrar lo contrario quizá no pensaría eso. Pero vuelves como el maldito dueño del lugar con esa sonrisa que- ugh.
misma mueca ladina ensancharía.
Ah..
— Vaale, vaale~. Joder, vigílame todo lo que quieras, “ Thomas. ”
Rodó sus ojos, evitando mirada de su ajeno –para no acabar riéndose en su cara– con sus manos alzadas en falsa rendición aún.
— Pero esa no es manera de tratar a un viejo
palabras, su tono cansado y su faz aburrida ante vocablos antaños. Si es que de verdad, qué poca fé que le tiene.
— « Classic stupid Tom... » Siempre crees que voy a hacer algo malo, ¿eh?
... Le quita lo divertido a la vida.
Llevando ambas manos tras su nuca, saca la lengua, jugando a ver cuánto aguantará el otro sin acabar peleando nuevamente, sin hacer él nada, para que Edd viera que no es el problema Tord, sino el moreno.
— Es un avance.
Bufará, ante sus
¿Ah, sí? ¿Tanta emoción le provoca oír su voz solamente?
Él desvía su mirada, sonrisa ladina haciendo acto de presencia, en lo que baja sus manos a donde yace el bolsillo de la sudadera rojiza. Le divertía la situación.
— Bueeeno~, ¡pero la aguantas! Ya es un avance, nos vamos
Pues está apunto de verlo furioso como le siga hablando.
No se verá así que hará el notorio gesto de rodar los ojos.
—No soy tu amigo.
—Que aguante tu presencia aquí es por Edd, sino te habría echado a la calle en cuanto pisaste la puerta.
Es que reacciona muy gracioso, y le gusta verle enfadado.
En cuanto aquél de piel más morena lo observa de vuelta, Tord sonríe inocente, como si no fuese el culpable de ello. Alzando su mano para gesticular, hablará.
— ¿Qué? ¿No puedo llamar la atención de un “ viejo amigo ”?
Que le gusta tirarle cosas al malnacid-. Mira la piedrecita resonar en el suelo y los ojos entrecerrados van al responsable.
—Qué te pasa ahora a ti...
más reacio a la propuesta.
Los suelta poco después, y vuelve a ordenar.. Con algo de seriedad, en lo que relame sus labios.
— Vosotros dos. Ahora.
¿Es este un buen espectáculo, Claude?
Ehehehe. En el momento que ambos están cerca, ignorará la pregunta del otro conde. Aprovechará para jalar a ambos más cerca, juntarlos entre sí, y robarles un beso profundo a cada uno. Todo por turnos. Primero sería a Mia, quien está más cerca, y luego a Ciel, quien parece ser el