Uno de los problemas de muchos mexicanos es la falta de identidad. Entiendo admirar a otras selecciones y alegrarse por sus logros. Lo que no entiendo es celebrar poniéndose la camiseta (ahora le dicen jersey) de otro país.
En muchas otras naciones eso simplemente no pasa. En fin.
@Ticketmaster_Me que tal buenos dias quien me pudiera apoyar llevo toda la semana intentado transferir mis boletos y nunca me llega el mensaje con el código de confirmación
El astrofísico Neil deGrasse Tyson lo resume con datos que no admiten mucha discusión:
En la época de las cavernas, un ser humano vivía en promedio 30 años. Para 1840, la esperanza de vida apenas había subido a 35. Y eso que todo era “orgánico”: aire puro, agua sin procesar y animales de libre pastoreo.
Aun así, la gente moría joven.
Lo que realmente disparó la expectativa de vida no fue la “vida natural”, sino la ciencia: vacunas, antibióticos, saneamiento, tecnología médica y conocimiento acumulado.
Por eso las expectativas razonables deben alinearse con lo que muestra la evidencia científica.
Y si algo enseña la historia es esto: cada vez que confiamos en la evidencia, avanzamos; cada vez que la ignoramos, retrocedemos.
Los que me conocen saben que soy un gran fan de Soda Stereo y de Cerati. Tuve la suerte de verlos en vivo a ambos, varias veces. Estuve en el recital de “Gracias Totales” (1997) y también en dos de su vuelta “Me verás volver” (2007). Y como fan de su música, su obra y su vida, tengo sentimientos muy encontrados con el show “Eco” que el fin de semana estrenaron en el Movistar Arena. Ya saben de qué se trata: Charly y Zeta en el escenario junto a un holograma, video, pantalla en 3D donde se lo ve a un Cerati recreado con IA. Tocan los hits del trío pero en una especie de playback ya que ni la voz de Cerati ni su guitarra están ahí en vivo. La batería de Charly y el bajo de Zeta sí, pero su sonidos están sincronizados con los del avatar de Gustavo.
El primer show fue el sábado y en las redes, sobre todo en X /Twitter, explotaron las críticas. Extremistas, exageradas, como suele pasar acá.
Los que fueron y no les gusto, decían, en resumen, que el show era malo, muy frío, que no tenía alma, que ese no era Cerati (y claro!) y cosas por el estilo.
Hay otras posturas menos extremistas que le ponen paños fríos para minimizar la cuestión. Para ellos no hay nada de malo en ir a ver a una pantalla gigante a un doble digital de Cerati tocando las canciones de Soda en un estadio con gente bailando y saltando. Consideran que se trata de un espectáculo y una nueva experiencia tecnológica, inmersiva, distinta, una variante nueva de la industria del entretenimiento.
Pero al margen del show artístico, de si nos gusta o no, si nos parece bien o mal, me interesa hablar de esto: nos vamos a tener que acostumbrar a convivir con gente muerta y con gente que nunca existió. Con avatares. Con artistas, famosos o familiares que ya no están físicamente. Vamos a estar rodeados de personas digitales, cada vez más, en los eventos, en la calle, en las empresas y hasta en nuestras casas.
En los talleres de IA que doy desde hace más de 3 años, al final de la última clase, mostraba una canción de “Soñé que volaba”, el programa de Migue Granados en OLGA que hizo un oyente con la voz de Cerati hecha con IA. Todos en el taller quedaban impresionados por la exactitud de su voz. Es Cerati cantando. No hay manera de diferenciarla de su voz real.
Y también mostraba otros ejemplos hechos con IA, como un video del actor Morgan Freeman hablando a cámara y una canción de la cantante Gilda que hicieron en 2023 para un aviso de Noblex, cantando “No me arrepiento de este amor” con otra letra, dedicada a la selección femenina de fútbol. También un avatar de Dalí haciendo de guía en su propio museo.
Hay muchos otros ejemplos de lo mismo: un discurso muy gracioso de Menem pero hecha canción con la voz de Spinetta, cumbias de Mariano Closs y los Rolling Stones cantando “Me gustas mucho” de Viejas Locas.
Y ya existen sitios web que, por unos dólares al mes, reproducen videos con voces sintéticas de nuestros padres, parejas y abuelos, para que conversen con nosotros todos los días. HereAfter AI, https://t.co/qPkX12hBt4 y StoryFile son algunos de los más conocidos.
Hay historias de todo tipo y color alrededor de estos nuevos servicios. Leí en un artículo que una anciana de un pueblo de Inglaterra, muy deprimida y sin ganas de vivir tras la muerte de su amor y compañero de toda la vida. Y que usó ChatGPT como acompañante terapéutico, amigo y psicólogo, o todo eso junto. Y que al cabo de un año, recuperó la alegría y las ganas para hacer cosas, visitar amigas, etc.
Uno en principio se tienta y se apura a pensar y juzgar: ¡qué horror, qué desastre! Pero quienes somos para juzgar a la tecnología sí, gracias a ella, la pobre anciana se siente un poco mejor?
Otro caso, mucho más tétrico y complejo, es el de un chiquito que perdió a la madre por una enfermedad y su padre, el viudo, contrató un sitio web para generar un avatar de la madre. Con fotos, videos y clonación de voz, el nene, de esa manera, pudo “hablar” con su madre virtual todos los días, contarle sus novedades del colegio y de alguna manera seguir cerca de ella. Pero el viudo tuvo algún problema con la tarjeta de crédito y el sitio web dio de baja el servicio. Los psicólogos que estudian estos servicios advierten que cancelarlos puede provocar un doble duelo: la pérdida del ser querido real y la pérdida de su versión digital.
Y si prolongar la vida virtual impide hacer el duelo necesario para seguir con nuestra vida y, por el contrario, nos deja encarcelados en la melancolía permanente? Y si, como en el caso de Soda Stereo, esa melancolía permanente se vuelve colectiva? (el deseo colectivo de que Soda todavía exista). Porque está claro que, más allá de todo truco marketinero, eso que vimos en el Movistar Arena no es Soda Stereo. No volvió Soda Stereo como dice la publicidad. Lo que vimos fue otra cosa.
Más allá de estos casos, lo cierto es que hoy miles de personas que necesitan sentirse cerca de sus seres queridos que ya no están pagan por estos servicios. Y muchos dijeron sentirse bien al hacerlo.
¿Hay diferencia entre tener una foto del abuelo en un portarretratos en el living y, como podemos ahora, generar con IA un video del abuelo hablando y moviéndose? ¿Una foto es algo "real"? ¿Qué es "real" y qué no?
La restauración de fotos antiguas con IA, por ejemplo, nos permite ver otros detalles y ángulos de familiares como abuelos o bisabuelos. Hice muchas en estos últimos meses y les puedo asegurar que es realmente impresionante descubrir ese tipo de cosas de nuestros antepasados.
El filósofo Walter Benjamin escribió en 1936 su famoso texto sobre el "aura" de la obra de arte: esa cualidad irrepetible que tiene la obra original, la obra única, el aquí y ahora. Y la reproducción técnica (la foto, el cine y ahora la IA) destruye el aura, decía Benjamin. Por eso no sentimos lo mismo al ver una foto o un video de un cuadro que estar frente a esa obra original. Cualquier puede comprobarlo en un museo.
Y en cuanto a la industria del entretenimiento, sin dudas, entramos de lleno en una nueva era que ya venía asomando. La tecnología y la IA se ponen al servicio de la emoción en los shows en vivo, un rubro cada vez más lucrativo y que nunca deja de reinventarse.
Hay varios ejemplos de estas tecnologías holográficas, como “One”, el show de Michael Jackson en Las Vegas donde aparece un avatar del rey del pop bailando en el escenario. Fui a ese show tres veces y no solo es un gran espectáculo, sino que emociona verlo al Michael virtual tirando su moonwalking. ¿Es lo mismo que haberlo visto en persona? Por supuesto que no. Es otra cosa. Pero la experiencia fue excelente.
Varios años antes, en 2007, un holograma de Elvis Presley cantó junto a Celine Dion en la final del programa American Idol.
Y en 2021 se estrenó Voyage, el show donde los cuatro integrantes del grupo sueco Abba aparecen bailando en el escenario (los “ABBAtars”) tras haberse separado hace más de cuarenta años. En este caso es distinto al resto de los shows porque los cuatro, ya septuagenarios, siguen vivos.
Ninguno de todos esos avatares, pueden reproducir el “aura” de lo real al que aludia Benjamin. Todavía. Veremos más adelante si con los avances técnicos es posible. O si resulta necesario para una generación que nació y creció mirando la vida a través de pantallas.
Pero hay una falacia que se repite siempre alrededor de la IA y es que se la critica porque no emociona, no conmueve, porque no logra lo que sí logra un humano. Esto suena bien, pero es falso. La IA puede emocionar y lo hace muchos años. Ocurre según quien la reciba y la calidad con la que esté hecha esa IA. Por ejemplo, la película Toy Story nos emociona aunque está 100% hecha con computadoras (¡y en 1995!). Les cuento una mala noticia: Buddy y Buzz no existen! Pero nos conmueven. ¿Por qué? Por la historia que nos cuentan. Porque sus guionistas (humanos) y sus dibujantes (humanos) lograron unir todo su talento para tocar una fibra íntima en nosotros (la infancia, los juguetes, el paso de la niñez a la vida adulta, etc) para hacernos lagrimear. Porque nos cuentan bien una historia.
Un actor de carne y hueso arriba del escenario tal vez no nos mueva un pelo pero un dibujito animado hecho con computadora puede hacernos llorar de alegría o de tristeza. Estamos de acuerdo en eso. Entonces qué es lo que nos emociona? Creo que lo de siempre: que nos cuenten una buena historia y que lo hagan de la mejor manera posible. Con un libro, un dibujo, hablándonos, con música, con un video o con IA.
O con un avatar hecho de holograma.
Cuando Dios quiere hacer exitoso a un hombre:
- Le quitará la comodidad
- Pondrá a prueba su paciencia
- Lo dejará solo
- Desafiará su fe
Porque antes de darle la vida que sueña, lo convertirá en la persona capaz de soportarla
Excelente este mensaje de @Psicovivir
Fue incluso replicado por el maestro @williecolon.
Pero el mensaje me parece tan importante que también yo quiero ponerlo en mi cuenta.
Hoy por donde lo veamos será historico, esa animadversion contra Pats nos hara salir a morirse por todas, si nos llevamos la gloria será lo máximo, si no, se que moriremos en la raya!
Vamos @Patriots la ptm!!
#SuperBowlLX
Un hombre puede estar despierto hasta las 2 de la mañana, despertarse a las 6, estar endeudado, sin blanca, solo, y aun así tener fe en que un día todo saldrá bien. A eso se le llama ser hombre.