🇲🇽 No entiendo por qué algunos países latinoamericanos se esfuerzan tanto en identificarse como europeos, nosotros los mexicanos solo queremos ser mexicanos.
Unos chaparros, otros altos, prietos, güeros, gordos, flacos, morenos, güeros, de ojos claros o rasgados, con ancestros españoles, italianos, libaneses, tlaxcaltecas, mayas, yaquis, chinos, japoneses, africanos somos de todo el mundo, todos valemos lo mismo y ningún origen está por encima del otro.
No queremos ser nada que nos quite lo que somos: MEXICANOS.
Tomamos lo mejor de Europa, Asia, África, América y Oceanía… pero no para parecernos a ellos, sino para ser mejores mexicanos, con nuestras luces y nuestras sombras, pero son nuestras y de nadie más.
Esa es nuestra riqueza, esa es nuestra identidad, sabemos muy bien lo que no somos ni queremos ser.🇲🇽❤️
@mugiseb La pinche policía de los festejos, de nada sirve explicarte que muchos son españoles y/o como somos los mexicanos. No tiene caso por qué no sabes que no sabes, sigues ladrando
Todo lo que pasa con Argentina me da tristeza por Messi.
Es el mejor jugador del mundo actualmente, punto, no hay discusión.
Pero hay que ver cómo estar en un ambiente tan violento, tan nefasto, tan tóxico le jodió su último mundial.
La actitud soberbia, sobrada, absurdamente belicosa, marrullera de todo su equipo, incluido el entrenador, demuestra que la individualidad se puede ver aplastada por un ambiente tan desfavorable.
Argentina perdió merecidamente por fantoches, fanfarrones, racistas y majaderos, pero no sólo el mundial, la simpatía y la compasión del mundo entero.
Qué triste por Messi, merecía un mejor final de carrera.
Cuando juego o arbitreo un partido de fútbol de mis alumnos, les exijo y les enseño que respeten al rival, jueguen limpio, sigan las reglas, agradezcan al equipo contrario por el juego y sean humildes sin importar el resultado... Así evito que se conviertan en argentinos
En esta cuenta amamos al profe Nolan, pero se está mamando con eso de que la odisea hay que verla en IMAX. Y eso significa ir lejos, sala llenísima, manejar, estacionarse... y renunciar a la hermosa experiencia de caminar dos calles, verla y regresar.
La veré, yo creo