A man's desire to become a father is always paid for by a woman with her body, her health, her career, and her freedom.
But when a woman expects a comfortable life, she is somehow shamed for wanting too much
Ayer salí con una chica que me encantaba. La cena fue genial, hubo conexión y risas. Cuando llegó la cuenta ($45.000), me quedé mirando el ticket y ella ni siquiera hizo el gesto de buscar su cartera. Se quedó retocándose el maquillaje como si yo fuera su cajero automático. Pagué la cuenta entera, la acompañé a su casa y la bloqueé al llegar a la mía. No es por la plata, es por la falta de valores. Si en la primera cita ya asumes que mi dinero es tuyo, no me interesa construir nada contigo. La caballerosidad no es sinónimo de pagarle la vida a un extraño. ¿Hice bien o me pasé de frío?