Que jodido llorar por el miedo a perder algo que hoy estoy desaprovechando. Pero es el mismo miedo el que me detiene a aprovecharlo más, para evitar que el dolor sea más grande, al perderlo.
Hoy recuerdo los bailes con una copa en la cabeza de Pepe, los platillos de mi Yolanda y las conversaciones de Pato, al final, eso es lo que se queda y sus mejores regalos.
Dormir en tu casa, prepárame tu cena favorita, llevar a la abuela a nuestro restaurante favorito. Claro que duele, pero también es mi manera de mantenerte cerca y recordarte, con mucho amor.