Fuga de agua que lleva ya más de 10 días en la colonia loma dorada en tonalá, se encuentra en av. Paseo loma sur entre loma seca y loma seca oriente, la fuga se da sobre la banqueta afuera del número 8264 justo a un costado del poste de CFE @siapagdl@Trafico_ZMG
Si Julián Quiñones No Fuera Mexicano..
¿Podría hacer estallar a todo México y a todo lugar donde haya un mexicano de esta forma? #FIFAWorldCup2026#MEX 🇲🇽
Se imaginan que a medio show de inauguración le apagan el micrófono a Belinda y aparece JUAN GABRIEL cantando este temazo confirmando que nunca murió.
PIEL CHINITA CABRONES 🇲🇽
La obra "Los Saltimbanquis", también conocida como "El niño herido", es una impactante pintura al óleo sobre lienzo creada en 1874 por el renombrado artista francés Gustave Doré (1832-1883). Más allá de ser una simple representación de artistas de circo ambulantes o acróbatas, el lienzo se erige como una profunda denuncia del realismo pictórico y la tragedia de la miseria, la exclusión y la desesperanza en la sociedad de finales del siglo XIX. Doré, conocido principalmente como un prolífico ilustrador de obras literarias clásicas, demostró con esta pintura su habilidad para capturar el drama humano con una intensidad conmovedora.
La escena central de la pintura es de un dolor desgarrador. En ella se representa a una familia de acróbatas golpeada por un accidente: la madre sostiene en sus brazos el cuerpo inerte y maltrecho de su hijo, que ha sufrido una herida mortal en la cabeza durante una actuación, probablemente de funambulismo. La figura de la madre, ataviada con un largo abrigo azul que evoca la iconografía de la Virgen María en la Piedad, inclina la cabeza sobre el niño en un gesto de amor y profundo luto, mientras una lágrima silenciosa recorre su rostro.
Junto a esta imagen central, el padre, vestido de payaso o acróbata, se sienta a la izquierda, indefenso y sumido en la tristeza, observando la tragedia con una mirada perdida. Estos dos personajes encarnan la "disyuntiva de poner la vida en riesgo para vivir", la cruda realidad de quienes, por necesidad y precariedad, se ven obligados a "simular alegría" ante el público a pesar de su sufrimiento. El resto de la composición se completa con una multitud de otros acróbatas y curiosos que observan la escena desde la oscuridad del fondo, acentuando la sensación de aislamiento de la familia.
Doré utiliza diversos elementos simbólicos que refuerzan el sombrío mensaje de la obra. En primer plano, se encuentran unos naipes esparcidos en el suelo, destacándose el as de espadas, un naipe que tradicionalmente simboliza la muerte, sugiriendo un destino que ya estaba "echado" y un presagio de la desgracia. Adicionalmente, atado cerca, se encuentra un búho o lechuza, un ave considerada desde la antigüedad como un mal augurio y un anunciador de muerte inminente, lo que subraya la fatalidad de la escena. Los instrumentos musicales abandonados, como la pandereta y la trompeta, marcan el cese de la música y la alegría.
El propio Doré comentó sobre el sentido de la pintura, explicando que el niño estaba muriendo y que buscaba "retratar un despertar tardío en estos dos seres endurecidos, casi brutales. Para ganar dinero, mataron a su hijo y al matarlo, descubrieron que tenían corazón". Este metamensaje denuncia la alienación y la indiferencia social hacia los marginados, los "saltimbanquis" que eran una paria de la sociedad y vivían en condiciones de extrema pobreza. La obra se convierte así en un poderoso testimonio del dolor de los desplazados y la crueldad de la vida.
Actualmente, "Los Saltimbanquis" se exhibe en el Museo de Arte Roger-Quilliot de Clermont-Ferrand, Francia, donde ha sido elegida como la pintura favorita por los visitantes en varias ocasiones. Sus dimensiones, de aproximadamente 225 cm X 184 cm, acentúan su imponente y dramática presencia, consagrándola como una de las obras más importantes y conmovedoras del arte francés del siglo XIX que sigue resonando con el espectador por su cruda y emotiva representación de la condición humana.
#Sabíasque en tiempos precolombinos los xolos fueron psicopompos del espíritu de sus amos cuando iban al Mictlan? Esto nos dicen los informantes de fray Bernardino de Sahagún:
“y más, hacían al difunto llevar consigo un perrito de pelo bermejo, y al pescuezo le ponían hilo flojo de algodón; decían que los difuntos nadaban encima del perrillo cuando pasaban un río del infierno que se nombra Chiconahuapan. Dicen que el difunto que llega a la ribera del río arriba dicho, luego mira el perro, si conoce a su amo luego se echa nadando al río, hacia la otra parte donde está su amo, y le pasa a cuestas. Por esta causa los naturales solían tener y criar los perritos, para este efecto; y más decían, que los perros de pelo blanco y negro no podían nadar y pasar. Dizque decía el perro blanco: yo me
lavé; y el negro decía: yo me he manchado de color prieto, y por esto nos puede pasaros.
Solamente el bermejo podía pasar a cuestas a los difuntos, y así en
este lugar del infierno que se llama Chiconaumictlan, se acababan y
fenecían los difuntos.” #DiaDeLosMuertos #DiaDeMuertos