Puertas de salida que no recomiendo, agujeros rosados que te absorben el coco. Hay drogas que no toco, ya demasiado dependo, negocios en los que no invierto, que me conozco.
Cada poco estoy de vuelta en el infierno, para hallar la boca a mi demonio interno. Nada es infinito, te quiero pero no te necesito, no confundamos términos.
Pruebe a conocernos, la sorprenderá quizás que cualquiera de estos quinquis tiene mejor corazón que su preciosa hija, pero tienen peor disfraz y eso es en lo que se fijan casi todas y así va. Así que, por mi pueden irse lejos con su historia, ¿a que si?