te odio, y no por lo que hiciste, sino por no haberme escrito, por no haberme llamado, por no haberme buscado, por no haber hecho el mínimo esfuerzo por recuperarme
pasé por un momento muy difícil, traté de evitar los problemas pero los problemas aún así sucedieron.
En pocas palabras fue duro, en pocas palabras sobreviví.