Pusieron a Trump, Elon Musk, Meta, el Pentágono, la CIA. Les ganó un obrero zurdo, disca, sindicalista y jubilado. Fachos arrastrados vayan haciendo las valijas en toda Latinoamérica ¡La Patria Grande está de pie!
Nunca me voy a olvidar que Lula fue el único Jefe de Estado que reconoció el legado del Papa Francisco en la primera asamblea de la ONU después de su muerte. Algo que ni siquiera nuestro propio Presidente hizo. Nuestro santo lo bendijo y hoy el pueblo brasileño lo reeligió.
@Poetisa60 Claro que no hay diferencia. Una recibió el premio y celebra que en Gaza se lleve a cabo la mayor matanzas de niños en un ataque militar, desde la II Guerra Mundial. La otra, lo denuncia.
@planwac El tema es, que tú gobierno no es bolivariano ni chavista. Todo lo contrario: derogó las leyes más importantes de Chávez, acabó con su red pública de distribución de alimentos, dolarizó la economía, persiguió la distancia y su principal aliado y norte es Trump.
He leído más chavistas en X atacando a Petro tras su discurso en México que a Trump tras su discurso en la ONU donde se mofa del bombardeo, de los muertos, del secuestro a Maduro y de “tomar su petróleo como botín”. En fin…nuevas prioridades.
@codiguillos Guillo deja de ser tan payaso, jalarle bolas a Trump obviamente la ridiculizaria de esa manera y estas son las consecuencias, cuando fue alta comisionada de la onu para los derechos humanos criticó fuertemente el aparato represo del regimen y la falta de garantias
En Venezuela puedes tener planta eléctrica, inversores, tanque de agua y Starlink. Puedes construirte una burbuja casi perfecta donde el país roto que tienes afuera no te toque. Puedes vivir dentro de esa burbuja como si todo funcionara. Hasta que un día te caes y te fracturas la cadera, o te diagnostican cáncer, o cualquier otro problema de salud. Y ahí, en un segundo, la burbuja estalla.
Escribo esto porque leí un post de alguien que lo resume con una crudeza que no admite discusión. Su madre se cayó, fractura de cadera y de hombro, y entre una clínica privada con seguro gastaron 16.000 dólares, aunque al menos salió de alta en tres días. Mientras tanto, el papá de una amiga de ella se cayó dos semanas después, también fractura de cadera, pero fue a un hospital público, al Pérez Carreño en Caracas, gastó 15.000 dólares igual y estuvo tres semanas en cola esperando por la cirugía. Léelo de nuevo, porque cada cifra duele. Quince, dieciséis mil dólares. En un país donde el salario mínimo no alcanza para comer. Por una caída. Por algo que le puede pasar a cualquiera, cualquier día.
Y esto es lo que yo siempre digo y lo que muchos no quieren escuchar: vivir en Venezuela es posible dentro de la burbuja de la planta eléctrica y los inversores, del tanque de agua y del Starlink. Es posible mientras puedas pagar para fabricarte tu propio pedacito de primer mundo en medio del colapso. Pero toda esa ilusión, toda esa sensación de que "aquí se puede vivir bien", se derrumba el día exacto en que necesitas un servicio médico de verdad. Porque la salud no se resuelve con un inversor ni con una antena. La salud se resuelve con un sistema, y Venezuela no lo tiene.
Fíjate en el detalle más brutal de ese testimonio, el que lo dice todo. No es solo que la clínica privada cueste una fortuna. Es que el hospital público cuesta prácticamente lo mismo. Quince mil dólares en el Pérez Carreño, un hospital del Estado, que debería ser gratuito, que debería ser el último refugio del que no tiene nada. Y encima con tres semanas de cola para operarse, tres semanas con una cadera rota esperando un quirófano. En Venezuela hasta lo que es "gratis" te cuesta una fortuna y te hace sufrir la espera. No hay escapatoria por ningún lado. Ni pagando ni sin pagar.
Esa es la trampa de la burbuja, y conviene entenderla bien antes de romantizar nada. Mucha gente mira fotos de Caracas o Lechería con buenos restaurantes, urbanizaciones iluminadas, gente de compras, y concluye que Venezuela "ya se arregló". Pero esa postal es precisamente la burbuja, el escaparate que funciona mientras todo vaya bien. El problema de un país, una sociedad no se mide en sus días buenos, se mide en sus emergencias. Y la verdadera prueba de si un país funciona no es cómo se vive cuando no pasa nada, sino qué te pasa a ti y a tu familia el día que algo sale mal. El día del accidente. El día del diagnóstico. El día de la operación de urgencia. Ahí es donde se cae la máscara.
Porque una planta eléctrica te da luz, pero no te opera. Un inversor te mantiene la nevera, pero no te cura un cáncer. Starlink te da internet, pero no te consigue una cama en terapia intensiva. La burbuja cubre lo cotidiano, lo previsible, lo que se puede comprar en una ferretería. Lo que no cubre es lo verdaderamente importante: la tranquilidad de saber que, si mañana tú o alguien que amas enferma de gravedad, habrá un sistema que responda sin arruinarte ni hacerte esperar con el hueso partido.
Y esa tranquilidad, esa que no se ve en ninguna foto de Instagram pero que lo es todo, es precisamente la que se tiene en los países que funcionan y la que no se puede fabricar con ningún aparato en Venezuela. Por eso, cuando alguien me dice que en Venezuela se puede vivir bien, yo pregunto siempre lo mismo: ¿y el día que te enfermes de verdad? Porque vivir bien no es vivir bien mientras todo marche. Vivir bien es poder caerte, enfermarte, tener una emergencia, y saber que no lo vas a perder todo por ello. Eso, hoy, en Venezuela, sigue sin existir. Y ninguna burbuja, por cara y por completa que sea, lo puede reemplazar.
@JoseGasspar_ Si un deportista decide jugar con un solo club, incluso en sus peores momentos. Luego, con la gloria alcanzada en el máximo escenario de su deporte, decide entrenar al club hasta hacerlo campeón luego de 36 años y ganar su único torneo internacional, yo le agradecería por siempre
¿Merece clemencia quien nunca la otorgó?
¿Acaso no murió Nelson Martínez en una prisión de la DGCIM, pese a que Maduro conocía bien su enfermedad cardíaca y a los reiterados pedidos de clemencia de sus familiares?
Puede que sea humanitario, pero no merece los beneficios que pide.
#8Septiembre
Te invito a leer mi artículo de hoy: https://t.co/Q1OfE6TN1c ASÍ QUEDA EL MAPA PETROLERO VENEZOLANO (Faja del Orinoco y Lago de Maracaibo)
Mira la magnitud de la entrega …
Cada día se van sabiendo más detalles del peor Acuerdo de nuestra historia. El presidente de PDVSA (Obregón) confirma que el Acuerdo puede ser renovado por periodos similares, es decir, 25 años x 4 = 100 años, lo que dice Mr. Trump .