Para que el proceso de tres fases establecido por la administración funcione, tiene que haber estabilidad. Y todos debemos coincidir en torno a ello. Porque necesitamos que el proceso funcione.
Nadie duda de eso.
Pero hoy quien pone en riesgo esa estabilidad es el régimen al darle la espalda (y humillar) a la gente, que es la que sufre, llora a sus muertos y abraza a los sobrevivientes.
El desafío, amén de los intereses de la administración y la oposición democrática de Venezuela, es que exista una estabilidad real, donde la gente se sienta en confianza de que las cosas están mejorando, de que su dolor está siendo respetado y de que nuestros aliados están genuinamente con nosotros.
En esa dirección hay que trabajar.
Y los venezolanos debemos estar dispuestos a cooperar, porque hoy la prioridad es salvar vidas, reconstruir Venezuela y alcanzar prosperidad.
Protesta obliga a militares a participar en rescate tras sismo en Venezuela
Decenas de personas que trabajaban en labores de rescate en la parroquia de Caraballeda confrontaron a un grupo de militares que se encontraba en el lugar realizando labores de vigilancia. La frustración crece entre los pobladores por la limitada ayuda que han recibido de parte de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.
Un grupo de efectivos de la GNB encontraron dólares en efectivo entre los escombros de la zona de desastre en La Guaira.
La gente los obligó a romperlos para que no se los robaran al grito de “lambucios, muertos de hambre”.
Los militares en Venezuela son una plaga.