@Santiago_Oria No te chupa nada la opinión de los K si necesitás escribir todo el tiempo en contra de los K. Además, si lo hacés, dejan de pagarte el sueldito del estado. Te convenía más aprender a encuadrar y hacer foco para, por lo menos, fotografiar cumpleaños de 15.
@NickyMarquez1 Pensando que a tu velorio no va a ir ni siquiera tu hija, quien te denunció por abuso sexual, te pienso un tipo resentido y triste. Vivir cuesta vida. Nunca lo podrás entender.
@DonCoire Y sí, la muerte te interpela porque una parte tuya se va con esa muerte. Hacer el duelo es también nombrar eso que se va y perdiste para siempre. No es tan difícil.
Qué hacés cuando la cajera del supermercado, a quien no conocés, te cuenta llorando que está muy triste por la muerte del Indio? No hace falta ser ricotero para conmoverte con lo que está pasando.
Ser rechazado por Menem y Milei es el último hecho artístico del Indio. Se sigue enalteciendo su figura.
Que su recuerdo y el homenaje del pueblo riegue todas las calles de la Argentina.
Despedimos al Indio con una enorme tristeza. Fue mucho más que un artista, fue un héroe argentino. Nos dio voz, ideas y poesía a muchas generaciones.
Nos quedan su obra y sus banderas: la búsqueda de la verdadera libertad, la alegría y la convicción de que siempre hay un futuro por construir.
Qué decir.
Conocí al Indio en 1984. Fui a hacerle una entrevista a Los Redondos (también estaban Skay y la Negra Poli) para El Porteño. Enrique Symns me había hecho el contacto. Era un sábado a eso de las 7 de la tarde. Llegué y la negra Poli me preguntó si prefería fernet puro o cerveza con vodka, los únicos alcoholes que tenían en el departamento.
Así comenzó una amistad que duró unos 6 años (se distanció cuando pasaron a los estadios y la fama absoluta y yo ya no pude seguirles el paso por esa locura; aunque lo vi al Indio a comienzos de este siglo en el Centro porteño, de casualidad -iba muy camuflado pero lo reconocí, lo llamé y nos fuimos a tomar un café- y también vi a Poli y Skay varias veces en Palermo y ellos están igual que en mi recuerdo de hace 40 años).
Esa entrevista (que apareció en el número de diciembre de 1984 en El Porteño) terminó antes de una hora, pero nos quedamos charlando hasta las 8 o 9 de la mañana del domingo. Desde entonces y por varios años nos vimos con mucha frecuencia. Me subí a la camioneta con la que íbamos a los recitales de los amigos (por ejemplo, a ver al pelado Luca en algún show de Sumo).
En 1987 y 1988 llevé a Symns a Fin de Siglo y el Indio venía seguido a la redacción (Vera Land lo entrevistó ahí alguna vez, también escribió una columna, le gustaba lo que hacía El Monstro Punk en la revista).
Los Redonditos de Ricota fueron desde el comienzo una familia "mafiosa" (en el sentido cariñoso, sí, cariñoso del término). Uno entraba ahí y ya era parte de una cofradía, era un mundo que te integraba y te abrazaba y te enloquecía y te enriquecía.
Fueron 6 años vertiginosos de mi vida. Recién pude comprender algo de lo que había pasado ahí cuando me bajé de la furgoneta y miré desde afuera: a pesar de la lucidez descarnada había esperanza. Fue hermoso (mientras duró).
El Indio hablaba como escribía. No es que cada frase fuera como las letras de sus canciones, pero sí que esas frases cotidianas tenían el fraseo, el ritmo de sus poemas. Los neologismos en los que ensamblaba partes del inglés con el castellano estaban en su habla cotidiana, en cada ocurrencia.
El Indio era cariñoso y sonreía. El Indio que yo conocí era esencialmente un hombre bueno, muy dado a sus amigos.
El Indio era un hijo de la educación pública, de las instituciones del siglo XX (su padre había sido jefe de correos en La Plata). Criado en una casa de clase media con los libros que tenían la clase media a mitad del siglo XX y con los sueños de un joven rebelde de los 60: los beatnik (ante todo Kerouac y Burroughs, pero en poesía Ginsberg) y Rimbaud, el eterno joven de la poesía infinita.
Vamos a brillar Indio.
Al menos entre mis lágrimas te veo brillando. Sonriendo feliz de haber transitado el arduo camino a la nada.
@gustavoreija Kirchner no solo se alineó con Chávez. Esa alianza permitió formar la UNASUR que facilitó impedir que USA se saliera con la suya con el ALCA. Es bastante más complejo y estratégico que ser el perrito faldero de Trump.