Qué rico coincidir con un hombre que su concepto de diversión es ir al cine, conocer restaurantes bonitos, ir al gym, hacer noche de pelis, cocinar juntos, planear viajes y no estar de fiesta cada fin de semana.
Si tuviera que hablar de uno de los peores dolores que he sentido, hablaría del proceso tan doloroso que se pasa cuando te alejas de alguien que realmente querías en tu vida y ver cómo a esa persona le da igual.
Quien tiene interés mueve cielo y tierra para coincidir contigo, aunque sea un abrazo rápido o cinco minutos de compañía. No es cuestión de tiempo, es cuestión de ganas.