Somos una generación que sufrió por su ídolo, nos dolían las críticas. Jamás lo abandonamos, aún si teníamos que discutir con seres queridos que no lo valoraban.
La recompensa más grande no son los títulos. Es que haya decidido regalarnos hasta la última gota de su fútbol.
"Estamos orgullosos y felices de poder regalarle esta alegría a la gente porque sabemos que hay gente que NO TIENE TRABAJO y que NO LLEGA A FIN DE MES"
La Maradonización se ha completado. Son los más grandes de la historia