en una cena familiar, mi tío dijo que las mujeres eran "demasiado débiles" para trabajos físicamente exigentes. Mi abuela lo miró y dijo: "Yo di a luz sin anestesia. Vos llamaste a una ambulancia por cálculos renales". La mesa quedó completamente en silencio.
"Canto y tengo miedo. Te amo y tengo miedo y nunca te lo diré con mi voz verdadera, esta voz lenta y grave y triste. Por eso te escribo en un idioma que no conoces. Nunca me leerás y nunca sabrás de mi amor."
Alejandra Pizarnik
No hay persona más cobarde y egoísta que aquella que no tiene el valor de hablar claro, y solo deja que la otra persona se haga un desastre emocional intentando entender el desinterés y decidir si seguir ahí o dejarlo todo.