Tal vez no te has dado cuenta, pero eres la primera en tu familia que se atrevió a romper patrones.
La primera en viajar sola, en tomar sus propias decisiones, en elegir la libertad aunque diera miedo. Y eso, aunque pese, es valentia pura.
Puedes ser muy "popular" o muy' "querido" en tu trabajo, pero créeme que si te despiden hoy, nadie del trabajo te llamará después de una semana. Así que evita los chismes: tú a lo tuyo. Solo haz tu trabajo, cobra tu salario y vete a casa; guarda tu vida privada para ti.
No olvides que Dios tiene un propósito con tu vida, con tus sueños, con tus fuerzas, y con cada anhelo que guardas. No dejes que las distracciones apaguen tu pasión por Él, no pierdas el rumbo, vuelve tu mirada a lo esencial, a lo que da sentido a todo.