me encantó cuando leí a alguien decir que debería existir el opuesto del suicidio: una palabra para reconocer el momento en el que una persona decide, de forma abrupta, comenzar a vivir
El Mundial no es para los ricos.
Tal vez ir al estadio sí, pero toda la “party” mundialista y los Fan Fest son para que al grueso de la población se le olvide que tiene pésimo drenaje en su colonia, que el camión que lo lleva a un trabajo mal pagado, tarda más de una hora en pasar y que el barrio en el que viven, está plagado de narcomenudistas.
Para ellos es la fiesta. Pan y circo al pueblo.
Nadie te ama más que tú cuando eliges dormir temprano, comer tu comida favorita, cuidar tu mente, mantenerte activo, ir al gimnasio e intentar cosas nuevas.