Desde hace días, la dictadura ha mandado a su séquito de esqueletos ideológicos a promover la creación de una nueva vacuna cubana contra el cáncer de pulmón.
No la puedo desacreditar porque no la conozco, pero sí puedo decirte con total seguridad que los científicos que la hicieron y todo el personal vinculado a ella se mantienen por dos vías: a) remesas de familiares «gusanos» en Miami o b) negocios particulares alejados de la ciencia y sustentados por las remesas de familiares «gusanos» en Miami.
Sabemos que el régimen cubano es desvergonzado, pero debería causarle pena estar promoviendo una vacuna cuando no puede arreglar un bache, garantizar agua potable, dar toda la leche que la gente quiera, vender azúcar cubana y no importada, generar electricidad diaria sin cortes ni apagones o siquiera tener dipirona o esparadrapo en sus farmacias.
¡No me jodan!
"Lorsque les femmes nous aiment, elles nous pardonnent tout, même nos crimes. Quand elles ne nous aiment pas, elles ne nous pardonnent rien, pas même nos vertus." - Balzac
Así le ha pasado a millones de cubanos durante muchísimo tiempo, solo que el político ha sido uno: el engendro mayor, el innombrable, el sátrapa, el sabelotodo. Desde 1959, con el frenesí que absorbió a los cubanos por toda la isla, se disolvió la autoestima, el raciocinio y el sentido común para dar paso a la envidia, el resentimiento y la vagancia intelectual.
Y así sigue ocurriendo en otras partes del planeta con mayor acceso a la información que los cubanos. Gente que adora las promesas vacías de gratuidades, gente que odia a los ricos sin siquiera tener ganas de trabajar y esforzarse, gente que tiene de referente a la revolución cubana, gente que cree que el castrismo liberó, ignorando, a conveniencia, el cáncer político y social que sembró por todo el continente y el resto del mundo.
Entonces, cuando tienen la oportunidad de lograr un cambio, vuelven a votar a la izquierda, vuelven a cegarse, vuelven al fanatismo, que tristemente ocurre en todas las corrientes ideológicas actuales.
"Si el gobierno lo hace todo por ti, acabará quitándotelo todo: primero tu dinero, luego tu dignidad y, finalmente, tu libertad".
- Margaret Thatcher -