🇲🇽 | Una mexicana les respondió a unos argentinos que intentaron ofenderla por redes sociales llamándola “indígena”, como si eso fuera un insulto.
La realidad es que, para nosotros, tener más o menos ascendencia indígena es motivo de orgullo. 👏
#RETWITTEA Mientras los Argentinos se sienten Europeos y minimizan a los mexicanos; Los Españoles verdaderos Europeos celebran su campeonato con música Mexicana.
📍📣Y aparte adoptaron nuestra frase en el vestidor “ ¿ Y SI SI? “ 🇲🇽
México siempre deja huella en todo el
Mundo🌎
Just found out the real reason Cucurella grows out his hair is because his son has autism and it's the only way his son will recognize him on the pitch
🇦🇷👉🏻Para quienes aseguran que existió una campaña “algorítmica” contra Argentina, aquí va una explicación.
A esto se le conoce como efecto bola de nieve.
Es un fenómeno que comienza con un hecho relativamente pequeño (los penales de Qatar 2022) y va creciendo conforme cada nuevo acontecimiento alimenta la misma percepción. En este caso, la idea de que Argentina y Messi han sido beneficiados por el sistema.
Como ya lo he dicho antes, esa conversación originalmente se limitaba al ámbito futbolístico. Pero este fue el Mundial más visto de la historia, atrayendo a millones de personas que normalmente no siguen el fútbol. Al mismo tiempo, cientos de creadores de contenido recopilaron y difundieron episodios históricos relacionados con Argentina y Messi: la mano de Maradona, los casos de dopaje, los Balones de Oro más cuestionados, el caso Negreira, el conflicto de interés Barça-UNICEF-UEFA y muchos otros antecedentes. Todo ello reforzó esa percepción entre un público cada vez más amplio.
Y ojo: esto no fue una campaña de desinformación. Todos esos temas existen, están documentados y llevan años siendo objeto de debate.
Sin embargo, la gota que derramó el vaso fue otra. Fueron los comentarios ofensivos de periodistas argentinos hacia los mexicanos, el constante menosprecio hacia otros países de Latinoamérica, las burlas de muchos aficionados a las selecciones rivales, el juego sucio de varios futbolistas argentinos y las reiteradas faltas de respeto hacia sus adversarios. Lo peor fue que, en lugar de reconocer esos excesos, muchos los presumían con orgullo.
Para ese momento, la bola de nieve ya era imposible de detener.
Hoy, hablando exclusivamente de fútbol, Argentina enfrenta un rechazo que hace unos años era impensable. Y sinceramente lamento que esa percepción haya terminado trasladándose al plano social, porque también existen muchísimos argentinos respetuosos y coherentes que no comparten las actitudes del hincha violento ni del futbolista “canchero”.
Lo ocurrido con Argentina y Messi es un caso de estudio sobre tres conceptos: psicología de masas, daño de imagen pública y efecto bola de nieve.
En este Mundial perdieron algo más importante que una copa: el respeto que, en términos generales, buena parte del mundo todavía les tenía. Porque sí, quizá nunca fueron una selección querida por todos, pero sí eran una selección respetada. Hoy esa percepción cambió.
Terminó la Copa Mundial de Fútbol 2026. Fue una gran celebración de alegría, emoción y unión entre los pueblos, donde el deporte volvió a demostrar su capacidad para acercar a las naciones.
Felicidades a todas y todos los mexicanos por hacer de México la mejor sede y a nuestra Selección Nacional por el gran papel que desempeñó, poniendo en alto el nombre de nuestro país con entrega, talento y orgullo.
Felicidades a España por conquistar merecidamente el campeonato.
Los tres países anfitriones —Canadá, Estados Unidos y México— demostramos que, cuando trabajamos unidos, somos capaces de hacer realidad grandes proyectos y de dejar un legado de cooperación, amistad y esperanza para el mundo.