Soy de Morante;
Soy del buen gusto, del arte inspirador,
Soy del aroma de gracia, de la torería,
Soy del duende, del embrujo, de la magia...
Soy de Morante;
Soy del temple, de la personalidad,
Soy del barroquismo, del dinamismo
Soy del embroque, del empaque, de la armonía...
MADRID. 19ª San Isidro. ¿Y este es el nuevo “prodigio” del toreo? Fracaso sin paliativos de Marco Pérez, la próxima “figura” prefabricada por el sistema (mafia) taurino.
Todo estaba preparado para un triunfo apoteósico y el balance fue la nada más absoluta. Ni la novilladita escogida (se supone) con mimo, ni un público aplaudidor y orejero (viernes de gin) sin un mínimo de exigencia fueron suficientes.
Algunos le echarán la culpa a la espada (si hubiera matado bien, tampoco habría merecido premio alguno), otros a los novillos (los hubo con opciones), pero no hay excusa que valga.
La imagen mostrada por Marco Pérez fue de lo más vulgar. Casi siempre mal colocado (citando continuamente con el pico y la muleta en oblicuo, nunca plana), despegado, acelerado y sin empaque ni gusto alguno. ¿Qué anduvo entregado y demostró valor y pundonor por momentos? Claro que sí, ¡solo faltaba! Es lo mínimo que se espera de un torero que se presenta (con todas las comodidades) en Madrid.
Pero lo más preocupante fue la falta de oficio que demostró ante los únicos dos novillos que presentaron ciertas complejidades: el muy deslucido 3º, siempre a la defensiva, que no pasaba y reponía con mal estilo; y el exigente 5º, el único con casta. Con ambos naufragó.
La novillada de 3 y 3 de Fuente Ymbro y El Freixo, mal presentada (se salvaron los dos últimos) y sospechosa de pitones, resultó tan noble como descastada. Sólo el 5º, de Fuente Ymbro, y al que apenas picaron, tuvo casta y transmitió en el último tercio. Un toro para poder y cuajar que se fue sin torear.
Cuatro silencios, una ovación y una vuelta al ruedo protestada que se dio por su cuenta. Un resultado que a cualquiera le pasaría una seria factura, pero que en este caso no tendrá ninguna consecuencia. Marco Pérez tomará la alternativa en Nimes el próximo 6 de junio y de ahí a todas las ferias con las “figuras”. Lo veremos, nosotros, y también Fortes, Víctor Hernández, Clemente, Jarocho y cía, desde el salón de su casa.
Gloria a esos toreros que nos hacen verlo todo antiguo, con sabor añejo. Por esos toreros que ya no quedan. Por José Antonio, epílogo del toreo verdadero.
Es hora de que la persona descanse para recuperar al torero. Es hora de que descanse José Antonio para recuperar a Morante.
El otro día me preguntaron qué era la pureza.
La pureza es un mentón hundío en el pecho, coger los trastos con las yemas de los dedos, un embroque acompasado con el toro, un duende romántico, que hace que lo veamos todo en blanco y negro.
Eso es la puereza, eso es. Morante.
¿Qué será de nosotros cuando se retire? Será el arte llegando a su final más aterrador, porque no hay fin que sea más temible que aquel que desprecia el arte de la manera más sutil de todas. El arte donde la muerte no está presente jamás podrá ser considerado el arte supremo.
Quizás sea él el último eslabón del toreo. Será porque es el único que desprende un aura diferente. Un revolucionario en una sociedad insípida basada en la mediocridad y modas fugaces. Apuesta por el arte y la personalidad. Así es el duende de José Antonio Morante. Todo en sepia.
¿Os imagináis a don Rafaé con algún tipo de pendiente o tatuaje? Respondo yo por vosotros: no.
Aquí radica la diferencia entre un señor torero (Rafael “El Gallo”) y un señor que tan solo mata toros porque de torero/torería va más justo que un juampedro. Aprecien la diferencia.
Tómate el tiempo que necesites.
Lo que se hace rápido no dura. Las cosas grandes de la vida se han hecho despacio, sin prisas.
Los días, aún así, se hacen eternos.
@losareo220838 Ya, y Roca Rey tampoco es de Sevilla y sin embargo torea en la Real Maestranza.
Y, si tengo que elegir entre Uceda Leal y Roca Rey, prefiero ver a Uceda Leal en Sevilla. Sería una de las obras cúlmenes de la torería.
Sigo patidifuso con este inicio de Uceda Leal en Madrid. Sin duda, el mejor de la feria de San Isidro 24.
Cada pase es una lección de torería, la que derrocha Uceda por los cuatro costados.
¡Qué poquito lo vemos torear, madre mía!
Imaginaos verlo torear en Sevilla, Jerez…
@Uyt74187947 Una pena. Se nota la decadencia de Madrid y del público en general, eh. Hemos perdido esa sensibilidad para reconocer la torería. Ahora el público (y nunca el aficionado) se emociona con el tremendismo y no por la despaciosidad o la naturalidad o la pureza. Una pena muy grande.
@ApBregas Hombre, obviamente he excluido los de José Antonio. He dado por hecho que el máximo exponente de la torería en cualquier situación es Morante. Intercalando pases de la firma, trincheras y pases de pecho…¡Se me ponen los pelos de punta!