De vez en cuando nos gusta publicar este poema sencillo de Julio Rodríguez. Lo hacemos porque suele ocurrir que el perdón más difícil suele ser hacia nosotros mismos.
"Sé humilde, sé simple. Inclínate ante la grandeza de una flor, de una nube, de un insecto. No seas nada. No seas nadie. Sé literalmente una nada. Y cuando estés completamente vacío, el recipiente se podrá llenar de todo lo que realmente eres”.
Nikos Kazantzakis
"Creo que las vidas de todos nosotros serían mejores si cada uno de ustedes llevara siempre un libro en su morral",
"Yo no vengo a decir un discurso", Gabriel García Márquez
En 1975, tras la muerte de su madre, #Borges publicó uno de sus poemas más conmovedores: "He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer. No he sido feliz". Lo tituló "El remordimiento" y su lectura hiela el sentimiento.