Si yo me encontrase a un sacerdote y a un ángel, saludaría al sacerdote antes de saludar al ángel.
El ángel es amigo de Dios, pero el sacerdote ocupa su lugar.
San Juan María Vianney
La sociedad en que vivimos... tiende a desequilibrar las facultades superiores del alma, que son dos: la mente y el corazón. La inteligencia, que nos la ha dado Dios para conocer lo que es verdadero, y la voluntad, con la que somos llamados a amar lo que es bueno.
R. De Mattei