Madurar es entender que ninguno de nosotros es fácil de amar.
Al final, todo se reduce a encontrar a alguien dispuesto a seguir intentando entenderte, a crecer contigo y a elegir la relación incluso en los días difíciles.
Sí, ya sé que el cold brew no lleva leche pero, ¿qué tiene si yo, que soy quién lo va a pagar lo estoy pidiendo así? Es más ponle azúcar refinada y chispas de chocolate. Mamón 😒
Con el tiempo uno entiende que no todo necesita un culpable. Hay decisiones, errores, consecuencias y dos personas que, en distintos momentos, hicieron lo que pudieron con lo que tenían.
Porque la vida también se trata de perder trenes. De equivocarse de ciudad, de amar a quien no era, de cambiar de rumbo cuando parecía que todo estaba decidido. Porque no somos línea recta, somos desvío, curva, giro inesperado.
Fuiste mi compañera, mi amiga y mi cómplice. Compartimos una parte importante de nuestras vidas, aunque hoy nuestros caminos se separan, no me arrepiento de haber coincidido contigo.
Te deseo una vida bonita, llena de cosas buenas y de todo aquello que alguna vez soñamos juntos.