se murió uno de los tipos que mejor hablo de cómo se siente estar en un bar con música fuerte pensando en una mina que ya no te ama o cómo es una charla con tus amigos hablando de personajes del barrio o de qué se siente ver tu vida atorada en algún pozo que vos mismo elegiste
El Indio Solari dedicándole "Y mientras tanto el sol se muere" a su mujer, Virginia.
"Algún día pronto una de mis vidas
Va a intentar matarme y lo va a lograr
¿Cómo será andar solito allá en la muerte?
Ay, mi amor, yo sin vos y tus sueños"
Destruído es poco, hermano.
Lo eligieron “tribunero”, el mayor del lugar: 82 años. Hace menos de un mes perdió a su compañera de 55 años de amor. No se quebró. Agradeció estar ahí, sentirse acompañado. Para algunos es fútbol. Para los argentinos, también es abrazo, refugio y vida.